martes, 1 de febrero de 2022

"Se gana o se aprende, nunca se pierde"

Febrero 1.


En octubre de 2005 la SGIV realizó actividades juveniles en todo el país (Sucesores 2005). En Caracas se convocaron 2000 jóvenes en Concha Acústica de Bello Monte y en la actividad se hizo reconocimiento a dos instituciones. A mí me tocó presentar el reconocimiento para "la vinotinto", que venía realizando buenos partidos y convirtiéndose en inspiración para todo el país. Por lograr esa unión en una Venezuela muy dividida, la SGIV les entregó el reconocimiento como "Constructores de la Paz". Cuento más detalles de esa actividad acá: Mi experiencia en la División Juvenil de la SGIV: Sucesores 2005 - Caracas (luisalbertosgi.blogspot.com)

Para presentar el reconocimiento para la vinotinto, usé la frase de Richard Páez, quien era el director técnico de ese momento: "Se gana o se aprende, nunca se pierde". Y en realidad claro que se pierde, a veces, en los deportes y en la vida, perdemos oportunidades, personas, mascotas... perdemos. Sin embargo la frase encierra una propuesta incluso budista, porque cuando de una pérdida se obtiene un aprendizaje a través de la reflexión sobre lo que se debe corregir y mejorar, entonces hay ganancia.

Los deportes inspiran competencia, confrontar, vencer al adversario. El deportista se esfuerza para ganar y cuando pierde pues no lo disfruta, o en todo caso disfruta más de ganar. El deportista de máximo nivel siempre está en constante evaluación de lo que debe mejorar y realiza mayores esfuerzos para ganar en las nuevas oportunidades que se le presentan.

Como los deportes son creados por el ser humano, reflejan también las facetas que se enfrentan en la vida: elegir el campo o disciplina, entrenar, esforzarse, competir, revisar, mejorar, esforzarse más, volver a competir... y seguir expandiendo el potencial. Todos, en esencia, somos competidores en la vida que nos toca enfrentar por el karma que hemos construido.

Toda mi infancia y adolescencia estuvo muy vinculada al deporte, sobre todo los que tenían que ver con una pelota. Así que desde muy temprano fui muy competitivo. Pero, nuevamente, nuestra cualidad humana se manifiesta en todos los ámbitos, incluido el deporte. Entonces, vencer no es igual a humillar al vencido, ser derrotado no significa arrodillarse ante el vencedor, la victoria no significa que no hay nada más que aprender, y la derrota no implica que no se puede mejorar. Eso es cualidad humana, no exclusiva de una disciplina en particular.

En la vida nos toca combatir, principalmente nuestra propia oscuridad innata, pero también al karma común que compartimos en la sociedad y el país, nos toca enfrentar personas con gran potencial para destruir, que intentan vencer nuestra convicción de triunfar y manifestar nuestras mejores capacidades. Nos toca combatir la compleja situación económica, la enfermedad, la frustración y depresión, la violencia, del otro contra uno y de uno contra uno mismo. Estamos todo el tiempo en situación de combate, los momentos de "tranquilidad" son escasos y por eso los apreciamos tanto!!!

Por eso es tan importante contar con un entrenamiento continuo, una disciplina para fortalecer nuestras capacidades humanas. Eso es lo que hace nuestra práctica diaria del gonguio y daimoku. Y como todos los entrenamientos, mientras más tiempo de calidad invertimos, mejores resultados obtenemos.

Nuestra postura ante la vida se fortalece con el daimoku potente y con convicción. Nuestras capacidades humanas desarrollan más "musculatura" cuando en el continuo combate aplicamos con sabiduría todo lo que la filosofía budista nos propone y establece. La mejor manera de convertirnos en máximos exponentes del "deporte de vivir", es manifestar nuestra Budeidad.

Por otro lado, la causalidad es inevitable. Cuando el entrenamiento no es el adecuado, es tardío o irregular, los deportistas no llegarán a su máximo nivel. Cuando somos negligentes en nuestra práctica diaria, no podremos acumular la buena fortuna necesaria para atraer la protección que nuestra vida requiere. Sólo combatiendo los efectos negativos que se manifiestan con la reflexión y acciones que surgen desde la sabiduría, es que iremos puliendo nuestro karma y convirtiéndonos en verdaderos ganadores de la vida.

Hoy, perdió la vinotinto, pero soy de los que seguirá esperando que sus directivos, equipo técnico y jugadores, confirmen la premisa filosófica de que "se gana o se aprende, nunca se pierde".

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