lunes, 28 de febrero de 2022

59 continuos...

Febrero 28.


Han transcurrido 59 días del año y con esta entrega estoy logrando compartir alguna reflexión por cada uno de esos días de 2022. Me disculpo por aquellos pensamientos escritos que no hayan disfrutado. Me complace recibir la respuesta positiva que alguno me ha compartido. El objetivo del blog seguirá siendo el mismo, es reflexionar y compartirlo, quizás causando una reflexión similar, quizás causando una totalmente contraria, pero reflexionar juntos en un proceso que no se detenga para profundizar en nuestro rol y acción como practicantes del Budismo Nichiren de la Soka Gakkai.

Mañana inicio un nuevo ciclo, y lo expreso así porque usaré un medio hábil distinto para compartir reflexiones. Hasta ahora he aprovechado situaciones, eventos y recuerdos. A partir de mañana 1ro de marzo, usaré películas, para aprovechar el tema, la historia y principalmente los personajes, y así reflexionar sobre qué pasaría si esos personajes practicaran el Budismo Nichiren... me parece interesante usar este recurso y espero que como hasta ahora, algunos lo disfruten.

No serán críticas de cine, no aspiro a eso en lo más mínimo porque creo carecer de lo necesario para hacer tal tarea. Será una reflexión sobre lo que implicaría para una historia como las expuestas en películas particulares, un enfoque desde nuestra práctica del Nam Miojo Rengue Kio y así ejemplificar con nuevas situaciones cómo se vive y aplica el Budismo Nichiren de la Soka Gakkai.

Al igual que siempre, están todos incluidos en mi daimoku de todos los días.

Abrazo fuerte!

domingo, 27 de febrero de 2022

Vivir en el XXI... 2

Febrero 27.


Faltando poco para completar la segunda década del siglo XX (hace 100 años y algo más) se inició la llamada Primera Guerra Mundial en una sociedad muy pero muy distinta a la nuestra con recursos tecnológicos y de comunicación muy inferiores en cuanto a su alcance. Incluso la segunda se llevó a cabo con menos, pero mucho menos poder de recursos bélicos que se tiene ahora. Fue el inicio del uso de armas nucleares que hoy en día son 10 y 100 veces más potentes.

Lo que vivimos hoy es la amplificación en un porcentaje grosero del alcance destructivo que la tecnología ha establecido como los estándares en el armamento. Hoy la deshumanización que la tecnología bélica ha logrado hace que destruir sociedades tenga el menor impacto sicológico en quien la ejecuta porque la realiza a demasiada distancia, lo que no permite evaluar la destrucción en primera persona (para el atacante).

Las mafias, que antes usaban palos y puñales, hoy tienen mejores armamentos que las propias fuerzas de seguridad en muchos casos, lo que los hace ejercer muchas veces un "gobierno de facto" en muchas sociedades en todo el mundo, causando sufrimiento, desplazamiento de familias y muerte.

Eso es el siglo XXI, millones de familias obligados a irse de su calle, de su pueblo, de su ciudad natal, para encontrar situaciones de mayor seguridad, bienestar y tranquilidad. El detalle es que en muchos casos esto último no se consigue de inmediato, y son miles los que seguirán desplazándose, otros miles seguirán padeciendo calamidades, y otros no soportarán el proceso y se rendirán. Sólo una minoría logra sobreponerse a las situaciones de conflicto aguda que se vive en todos los rincones del planeta para encontrar lo anhelado.

Como practicante del Budismo Nichiren creo en el concepto de transformación del karma y, como consecuencia de esto, la transformación del entorno para extraer de cualquier situación la protección, bienestar y tranquilidad que mi vida y la de todos a mi alrededor requieren. Para el Budismo Nichiren el que haya más y más personas entonando el daimoku del Nam Miojo Rengue Kio, es la clave fundamental para que toda sociedad transforme sus cimientos y establezca bases humanistas firmes, sólidas y en continua expansión. Ejemplo: Japón.

Aspirar una mejor familia, sociedad, país, humanidad, no debe ser sólo "un sueño", para nosotros, los miembros de la SGI, es una meta, que contiene puntos a lograr, faces a cumplir, objetivos a ir alcanzando. No es un sueño lejano e ilusorio.

Lo ilusorio es pensar en un orden mundial que se auto-regule en el corto plazo, en gobernantes que pongan a su pueblo como prioridad y no sus propios intereses que surgen del Hambre y la Animalidad (condiciones humanas). Iluso es pensar en que "los buenos" le ganarán a "los malos", sin mayores pérdidas siempre humanas. Iluso es pensar en alguien con suficiente poder para arreglar todo de un solo manotazo. Esa visión es necesaria transformarla por el concepto de revolución humana, que puede ser más lento y tedioso, pero es el más efectivo a largo plazo. Nuevamente, ejemplo: Japón.

A los que vivimos el XXI como producto de nuestro propio karma, es decir, aquellos que hicimos las causas en existencias pasadas para volver a nacer en el período que incluye el XXI, nos toca enfrentar una realidad que incluye obstáculos y manifestaciones del mal fundamental que no atacan a una comunidad de individuos, o a una sociedad o nación; lo que enfrentamos son efectos que impactan en el destino de toda, de toda la humanidad!!!

Con esto me refiero a que una pandemia como la que vivimos puede ser sólo antesala para otra más contundente aún, dicho por algún que otro especialista. Los desastres naturales como tsunamis, erupciones volcánicas o terremotos seguirán atacando en todas las latitudes, porque son parte de la naturaleza de nuestro planeta. Sumemos que no sólo hay dos o tres, sino SIETE países los que tienen arsenal de armas nucleares y otros tantos más que están buscando lograr su desarrollo. Esto pone a todos y cada uno de los seres humanos en una especie de "condición de rehenes de los que tienen el poder de apretar un botón".

Todos los que entonamos Nam Miojo Rengue Kio seguimos con firmeza de espíritu buscando mejorar las condiciones en las que vivimos, aún con toda la situación con distintos niveles de gravedad que vivimos unos y otros. Vamos resolviendo situaciones y logrando avances menores y mayores, pero siempre con la determinación de, sin importar las circunstancias, manifestar nuestro máximo potencial de ser humano, la Budeidad, para impactar positivamente nuestro entorno.

Son muchos, increíblemente muchos los pensadores, futuristas, filósofos y científicos que aseguran la aniquilación de la humanidad por sí misma, porque consideran que nuestro desarrollo o evolución no incluye la reflexión sobre el gran daño que hacemos al planeta y al propio género humano. Por otro lado también son muchos los que, como Daisaku Ikeda y amigos con los que ha mantenido diálogos muy profundos sobre el destino de la humanidad, confían en que existe un punto de inflexión que atraviesa toda sociedad en los que de manera irremediable sobrevive a su propia autodestrucción y crea nuevos fundamentos de crecimiento y desarrollo.

Ante esta diferencia de criterios ¿a quién le creemos? Mucho más importantes, ¿es realmente importante lo que creemos en este momento? Todos tenemos el derecho inalienable de creer lo que deseamos y a quien elegimos. Yo decido creer en la transformación de los cimientos de cada sociedad. Pero, lo que realmente importa es: ¿ESTOY ACTUANDO PARA TRANSFORMAR LO NECESARIO DEL XXI? Porque sea lo que sea lo que yo decida creer, lo que realmente impacta en el entorno son nuestras acciones, palabras y pensamientos. Si no estoy dispuesto a reflexionar y corregir lo necesario, no hay transformación posible.

Hay una carta de Nichiren que describe el mundo donde ya se vive el kosen-rufu y lo ilustra como un momento donde incluso la lluvia será como un rocío y los vientos no serán capaces se doblar las ramas de los árboles. Lo valioso de esta frase es que describe que cuando el kosen-rufu se vive, hasta la naturaleza responde para garantizar la armonía de todo lo vivo, porque nosotros, los seres humanos, llegamos a desarrollar tal condición de vida elevada, que todas nuestras acciones generan esa clase de energía vital basada en magnificar la vida en todas sus expresiones, logrando que la naturaleza reciba el cuidado que merece en todas sus manifestaciones.

Los que tenemos el karma de convivir en este XXI nos toca confrontar nuestro karma y el karma de la humanidad que incluye más formas de autodestrucción inmediatas que las generaciones de siglos anteriores. Aún habiendo enfrentado en siglos pasados epidemias que mataron a gran parte de la población mundial, hoy en día un par de botones aniquila al planeta.

Eso, lejos de causarnos un miedo paralizante, nos debe brindar la imagen de la tremenda responsabilidad y misión que tenemos al actuar como protagonistas del kosen-rufu cuando hacemos shakubuku, cuando nos preocupamos y actuamos por compartir la Ley Mística con más personas en mi entorno, cuando desarrollamos la sabiduría necesaria para comprender la razón y la raíz de todo sufrimiento propio y de la humanidad, que es la oscuridad fundamental que niega el surgimiento de la Budeidad innata en todo individuo.

Cumplamos nuestra misión, en el lugar donde estamos, en este momento, con todos a nuestro alrededor, y vivamos un XXI con toda la determinación de que seremos vencedores ante la oscuridad fundamental y manifestaremos nuestra Budeidad en esta existencia.

sábado, 26 de febrero de 2022

Vivir en el XXI... 1

Febrero 26.


En el año 2001, al retornar de un viaje a un encuentro con 450 jóvenes del mundo miembros de la SGI de muchos países, cuatro venezolanos aterrizábamos en Londres sólo instantes luego del ataque a las Torres Gemelas de EE.UU. Después de muchas horas de incertidumbre pudimos regresar a Caracas porque nuestra ruta no pasaba por EE.UU. Mi esposa y otras tres chicas tuvieron que permanecer en Tokio muchos días más, para luego poder viajar cuando se abrió el espacio aéreo de EE.UU., porque ellas sí debían usar esa ruta.

El siglo XXI arrancaba con una catastrófica acción terrorista y las consecuencias se vivieron por muchos años a nivel mundial. De hecho, se siguen implementando cada vez más medidas de seguridad aérea desde ese trágico acontecimiento.

A nivel laboral, toda la primera década de este siglo fue muy traumática, porque enfrentábamos el pago de un crédito muy grande que, al cancelarse el trabajo que daría los recursos, el pago de ese crédito se alargó por alrededor de 8 años, hasta que finalmente pudimos pagarlo.

Venezuela ha vivido más de dos décadas llena de conflictos internos, división política e ideológica que han dejado huellas muy profundas en cada familia y en la sociedad en general. La emigración a roto muchos corazones y ha significado una exportación involuntaria de muchísimo talento y mano de obra especializada que mantendrán a nuestro país rezagado en muchos aspectos tecnológicos y profesionales. Llegando a la segunda década de este siglo la hiperinflación nos otorgó otro récord como nación y le sumamos seguir surfeando la inestabilidad económica aún hoy en día.

Tan sólo los últimos tres años hemos vivido un apagón nacional por varias semanas (2019) que en la inmensa mayoría del país se siguen viviendo las secuelas; el inicio de una pandemia mundial (2020) que, aunque ha aligerado su impacto, sigue estando presente en toda nuestra cotidianidad; una invasión de un gigante bélico con poder nuclear a otra nación (en curso).

Todos vamos a tener nuestra manera de contar estas poco más de dos décadas del XXI, en los primeros párrafos he citado sólo una inmensa minoría de las catástrofes que se han vivido. Todos vamos a tener diferentes experiencias de lo que hayamos enfrentado y "sobrevivido", también de victorias y grandes logros que hemos alcanzado, porque el XXI también incluye eso, así como la vida incluye todo, lo positivo y lo negativo, porque al final lo más importante es nuestro resumen y qué es para nosotros lo más importante, lo más destacable.

En la SGIV hemos hecho grandes actividades, festivales, avances logísticos, estadísticos, hemos crecido, nos falta mucho, pero no nos rendimos ni mucho menos, nos toca evaluar, corregir y redireccionar algunas cosas, pero seguimos adelante no sólo como SGIV, sino como SGI; en 192 países y territorios más de 15 millones de miembros seguimos firmes en el compromiso y juramento de llevar a más y más personas la Ley de Nam Miojo Rengue Kio para promover la transformación interior de más individuos que también se comprometan a construir sociedades y naciones distintas basadas en el respeto a la dignidad de la vida como fuente de políticas y estrategias para el desarrollo de sus integrantes.

Si seguimos aprendiendo de lo propuesto por Daisaku Ikeda, si seguimos su ejemplo como individuo que aplica las enseñanzas de Nichiren, jamás nos rendiremos en esta gran tarea que significa el kosen-rufu del mundo entero.

viernes, 25 de febrero de 2022

La verdadera prueba...

Febrero 25.


Hoy, como los últimos días de cada mes, en nuestro Sector hemos tenido la Reunión de Diálogo mensual. Desde hace ya varios meses y por la dinámica de la inmensa mayoría de nuestros miembros, elegimos cualquier día de la semana (no sólo sábado o domingo) y una vez definido (por una de las divertidas encuestas de Telegram) el grupo de WhatsApp es abierto durante todo el día para que los que deseen puedan compartir sus victorias, retos, inquietudes y por supuesto, vamos intercambiando las frases y párrafos del "Tema de diálogo del mes", que va alimentando el intercambio de todo el día. No hay un horario, todos los que desean participar lo hacen durante el momento que más les conviene, porque todos manejan el tiempo de manera diferente, además de que la conexión sigue siendo un obstáculo continuo en la mayoría, así que cuando tienen buena señal y disponen de tiempo, participan.

Durante meses esto nos ha resultado fabuloso, por tener más libertad de tiempo los que deciden participar lo hacen con plena holgura y confianza, porque no tienen un horario estricto que si no logran conectarse pierden la oportunidad. Más bien durante todo el día se van leyendo grandes victorias y beneficios que logran inspirarnos a todos los que leemos cada mensaje. Y la gran ventaja, es que quien se conecta más tarde igual tiene el registro de todo lo compartido, así que se pone al día cuando lo desea y puede hacerlo.

Estos escenario virtuales, que han tenido que surgir para sustituir las reuniones presenciales, jamás podrán llenar el vacío que se ha generado por no poder vernos y escucharnos "en vivo", pero son necesarios para seguir conectados y aunque sea a la distancia y a través de un dispositivo electrónico, recibir lo que sale de corazón de otros directo al corazón del resto de los lectores. Esto se logra inevitablemente cuando la fuente es esa, el corazón.

Nichiren estableció unos criterios para confirmar la validez y efectividad de una enseñanza. Él convivió con decenas de vertientes budistas surgidas de todos los sutras que llegaron al Japón en desorden y en distintas épocas. Por esto, después de estudiarlos y validar su orden y validez, estableció este concepto que llamó las "tres pruebas", para evaluar lo que propone una filosofía religiosa y confirmar si en realidad lo que ofrece al ser humano sirve para alcanzar la felicidad verdadera y absoluta.

Estas tres pruebas son: la teórica, que incluye su planteamiento sobre la vida y sus conceptos sobre cómo se debe vivir; la doctrinal, que debe estar conformada por todos los documentos que sirven de fuente directa a lo expuesto por el fundador; y la real, que no es más que la confirmación de los practicantes del logro de victorias y transformación de su vida.

Las reuniones de diálogo, que son más que tradición el fundamento de la Soka Gakkai, son los escenarios perfectos para que todos los practicantes podamos intercambiar nuestras victorias, retos, interrogantes y opiniones sobre cómo aplicar de manera más correcta lo que expone el Budismo Nichiren a través de las palabras y guías de Daisaku Ikeda.

Resulta extraordinariamente inspirador, mes a mes, leer cómo avanza cada uno de los miembros del Sector con nuevas victorias, cómo avanzan en su comprensión del objetivo de la práctica del Nam Miojo Rengue Kio, cuál es el compromiso al tener el Gojonzon y cómo viven su revolución humana de la forma más valiente y determinada.

El espíritu del Budismo Nichiren radica en transmitir la veracidad y validez de su enseñanza a través de la prueba real que obtenemos cada uno de sus practicantes. Cuando el resultado de nuestro daimoku se manifiesta en protección, beneficios y nuevas realidades en nuestra vida, lo natural es compartirlo con otros, que recibirán nuestro ánimo y alegría y se inspirarán a logran sus propias victorias y transformaciones de vida.

La prueba real es lo que mantiene vivo el Budismo Nichiren. Pongamos la vida en compartir la nuestra y valoremos la prueba real de todos nuestros amigos y compañeros.

jueves, 24 de febrero de 2022

Guerra... 2

Febrero 24.


Imaginemos que en nuestra propia casa uno de los integrantes de la familia hace lo que le da la gana, no respeto los espacios y objetos de los demás y causa constantes conflictos que afectan a toda la familia. Imaginemos, que tenemos una familia de vecinos en nuestra calle que tiene acciones inescrupulosas, son altaneros, irrespetuosos y por tener poder adquisitivo atentan contra las casas vecinas apropiándose de alguna de sus partes o del propio frente de la casa ajena.

A veces deseamos que haya una institución que "nos defienda" de estas incomodidades. Esperamos que la asociación de vecinos, consejo comunal o junta de condominio tome acciones contundentes para protegernos de estas personas "indeseables" por la mayoría. Conozco de pocos casos en los que esto funcione. No digo que no suceda, pero yo conozco pocos.

Cuando pensamos "debe haber una institución o persona que corrija a esta familia o integrante familiar para poder vivir más tranquilos", puede pasar mucho tiempo, incluso no suceder jamás tal resolución. En algunos países estas instituciones sí existen y su acción es más directa para ofrecer apoyo a los vecinos o familias afectadas. En la nuestra, no, al igual que otras tantas naciones y sociedades donde esa injerencia que puede existir de alguien "externo" al conflicto es nula.

¿Qué nos toca? Desde la perspectiva del ser humano común, apelar a la fuerza, alguien más fuerte que corrija a los incómodos. Si elevamos esto a la escala de sociedades o naciones, pues sería igual, una nación más fuerte que ayude a la afectada.

Desde la perspectiva de ser practicantes del Budismo Nichiren de la Soka Gakkai, que ponemos esfuerzo en interpretar y aplicar lo más correctamente posible sus planteamientos, que tomamos a Daisaku Ikeda como ejemplo de practicante budista de nuestra época, nos toca pensar y actuar con el primer filtro de la filosofía budista.

La teoría del karma es irrefutable, los conflictos que atravesamos son efectos directos de nuestras causas previas. La causalidad es imparcial, no discrimina, no tiene preferencias basadas en una consciencias suprema o superior. El que grabó una causa, recibe un efecto.

Es lamentable que los efectos sean recibidos como una guerra en mi país, o por la acción de grupos paramilitares que se apoderan de mi comunidad, o por los grupos de grandes poderes del narcotráfico que obligan a innumerables familias a desplazarse de sus hogares. Pero, desde la perspectiva budista, cuando eso nos sucede vivimos los efectos de nuestro karma.

Ahora, la siguiente premisa del Budismo Nichiren es que podemos cambiar nuestro karma, cualquiera que sea. Tenemos el potencial para irradiar un tipo de energía vital distinta a la violencia y transformar el fondo del corazón propio y de todos a nuestro alrededor, para vivir condiciones donde toda vida sea valorada y respetada.

Imaginemos ahora este escenario... Somos más de 15 millones de miembros con Gojonzon de la Soka Gakkai, sumemos unos cuantos millones más de personas que entonan Nam Miojo Rengue Kio pero que aún no tienen Gojonzon. Imaginemos que todo el daimoku que hacemos todos estos millones de personas van llegando a las vidas de toda la humanidad, llega a aquellos que padecen conflictos violentos, a los que enfrentan graves enfermedades, a los que tienen un corazón lleno de odio y resentimiento, a los que están sumidos en la depresión...

Todo nuestro daimoku llega a la humanidad, porque en toda la humanidad existimos personas convencidas de que irradiamos energía vital basada en la Budeidad. Ese daimoku va enfrentando la oscuridad fundamental del planeta cuando yo logro vencer mi propia oscuridad fundamental. Cada individuo victorioso que transforma su corazón irradia al ente vital de todas la humanidad la energía vital necesaria para transformar nuestro karma como planeta, como genero humano.

Cuando logramos transcender nuestro criterio como mortales comunes y ampliamos nuestra mente basada en la Budeidad, comprendemos que mi cambio de karma negativo impacta la vida de todos a mi alrededor y que el cambio del karma de millones de personas logran transformar el karma de la humanidad entera.

No perdamos este foco. La victoria sobre mi karma transforma mi familia, mi comunidad, mi sociedad, mi nación, la humanidad entera. Ese es el concepto de revolución humana que promueve Daisaku Ikeda, el concepto que sigo con convicción y compromiso.

Venzamos la guerra, venciendo el lado oscuro de nuestro propio corazón.

Nam Miojo Rengue Kio.

Guerra... 1

Febrero 23.

"La guerra es atroz e inhumana. Nada es más cruel, nada es más trágico."
Daisaku Ikeda.

Con esa frase inicia Daisaku Ikeda su novela "La revolución humana", que inicia con lo vivido por Josei Toda apenas es liberado el 3 de julio de 1945, cuando el Japón era derrotado en la segunda guerra mundial.

Hoy, en una muestra de poder desbordado, vivimos un nuevo conflicto bélico que, aunque lejos de nuestras fronteras, debe indignarnos y preocuparnos desde todo punto de vista.

No tenemos forma de influir directamente, me refiero a nuestro rol como individuos. El gobierno de nuestro país es de los pocos, muy pocos, que apoya la acción tomada por el lado agresor y sin ninguna intención de evaluar las razones que ha tenido ese lado agresor, lo que creo y estoy convencido es que nuestra postura jamás puede avalar una acción de este tipo donde una nación diez veces mayor en cuanto a potencia militar y recursos, decide incursionar violentamente en otra nación vecina.

Estos son momentos complejos para la humanidad, porque la "verdad" será usada sin discreción, distorsionada en la mayoría de los casos y los únicos que realmente vivirán las consecuencias auténticas son los ciudadanos de las regiones en guerra.

Nuestro daimoku debe ir dirigido a la protección de todos los seres humanos, más aún aquellos que están viviendo situaciones de extrema violencia por las inescrupulosas acciones de unos pocos. Leí algo que puso una amiga: "La guerra la pelean jóvenes que no se conocen, que no se odian, por órdenes de unos viejos que sí se conocen y se odian, pero que no se pelean entre ellos".

Daisaku Ikeda tiene infinidad de escritos en contra de la guerra, su maestro Josei Toda ha sido la referencia eterna para enfrentar de toda forma posible la concreción de conflictos bélicos. Quienes nos identificamos plenamente con su planteamientos humanista, además de pacifista, nos toca mantenernos firmes en nuestras convicciones en contra de la guerra y rechazar con toda fortaleza a aquellos que avalen el uso de la fuerza militar.

Hoy también volví a leer: "¿para que sirven la Organización de Naciones Unidas?". Y en realidad resulta frustrante observar como una organización que incluye a la inmensa mayoría de las naciones del planeta no haga o no pueda hacer nada con más contundencia para evitar estos hechos.

Daisaku Ikeda envió este año su "propuesta de paz" número 40, es decir, lo ha hecho por cuarenta años consecutivos al núcleo de la ONU, como su firme solicitud que este cónclave logre tener una presencia mucho más contundente en en la resolución de conflicto entre naciones, en la corrección de gobiernos autoritarios y no democráticos. Pero no es tan sencillo como queremos o nos imaginamos. Sin embargo, él no pierde su firme compromiso con proponer distintas alternativas para lograr mayor equilibrio en los gobiernos del mundo.

Nos toca desarrollar la misma esperanza y convicción, aunque sintamos que nuestra acción cotidiana no resuelve el conflicto bélico, sigamos confiando en el daimoku que realizamos por todos los seres humanos que deben huir de sus hogares para salvar sus vidas.

Nam Miojo Rengue Kio.

martes, 22 de febrero de 2022

Pureza...

Febrero 22.


Lo puro no está contaminado, no está sucio, no tiene distorsiones. Decimos que los niños son puros porque no tienen prejuicios, los van adquiriendo tanto por cómo se les educa como por sus propias experiencias. Y así su conciencia pura se va enriqueciendo mientras crece. Todos mantenemos algo de la pureza de nuestra niñez, aunque sea mínimo. Por otro lado el crecer y enfrentar la maldad, los problemas de la vida cotidiana, la realidad del mundo entero, logran ensuciar nuestra mente y la pureza de nuestro corazón se va percudiendo, hasta que en algunos casos ya no percibimos que conservemos algo de la pureza de nuestra niñez.

Sentir que nacemos para ser felices, que nos merecemos una familia armoniosa y afectuosa, que nuestra vida es digna de una sociedad que nos garantice bienestar y protección, eso surge de la pureza de nuestra mente y corazón. Más que ingenuidad, representa un sentido innato de que la vida es valiosa, la existencia tiene un propósito mucho más profundo que lo banal y pasajero.

En el budismo la pureza se identifica con al menos dos aspectos: la Budeidad y la fe. La Budeidad representa la máxima expresión de nuestra identidad como ser humano, es la manifestación de nuestras máximas cualidades como la sabiduría, el coraje, la fortaleza, la perseverancia, la vehemencia y por supuesto el amor compasivo. Estas expresiones de nuestra vida, cuando surgen de la Budeidad, no están contaminadas con el egoísmo, el miedo, la violencia, nada es capaz de tergiversar la pureza de nuestra intención de ser felices a través de contribuir directamente a la felicidad de quienes nos rodean.

Por otro lado, el proceso para creer en este potencial, para vencer la duda y aprender a desarrollar esa Budeidad que el budismo expone que tengo, y que tienen todos, es lo que identificamos como fe. Y esta fe es pura cuando creemos en lo anterior. Además el budismo expone que no podemos tener una fe ciega, esa que cree aún sin tener pruebas reales o sin comprender lo que se postula en la filosofía budista, la fe tiene que ser con los ojos bien abiertos, dispuesta a profundizarse, a aprender cómo se aplica esta "nueva" filosofía de vida. La pureza de la fe se manifiesta con la contundente disposición a vencer mis propias tendencias negativas para manifestar mi Budeidad.

Hoy, después de muchos meses, volví a recibir en mi hogar a un gran amigo, a un personaje (porque lo es) que conoció Nam Miojo Rengue Kio en 1995 a través de alguien que se lo escribió en un papel, sin explicarle su significado ni nada más, sólo le dijo que lo repitiera para vencer su sufrimiento. Nunca volvió a ver a esa persona. Durante 23 años se mantuvo repitiendo esta frase cada vez con más frecuencia, no dudaba en entonar esta palabra cada vez que tenía un reto, que debía solucionar un problema o conflicto. A través de todos esos años desarrolló fe en esta frase que no tenía la menor idea de cómo pronunciarla correctamente ni su verdadero significado.

Iván, en 2018 se consiguió con alguien que finalmente se lo explicó. En 2019 asistió a su primera reunión de la Soka Gakkai, conoció a Daisaku Ikeda, los concepto budistas, los materiales de estudio y por supuesto, el significado de lo que se mantuvo pronunciando con fe durante todo ese tiempo. Todo lo que encontró sirvió para que esa fe pura que había desarrollado se hiciera más pura aún, aprendió a ponerse retos, metas, vencer y transformar el mal karma, su fe en el Nam Miojo Rengue Kio se profundizó aún más. Recibió Gojonzon en mayo de 2019 y hoy me sigue confirmando que no ha dejado de hacer daimoku ni un sólo día.

Su familia volvió a reunirse después de estar separados, su relación con esposa e hijos ha mejorado significativamente, aún siendo muy humilde logra acumular lo suficiente para mantenerse sano, con alimento y tener incluso su teléfono inteligente con el que puede participar de nuestras actividades por WhatsApp.

Ya pasaron casi tres años desde que recibió su Gojonzon y se sigue expresando con gran convicción en su práctica del Budismo Nichiren de la Soka Gakkai, por supuesto que extraña las actividades, vive muy lejos de la mayoría de nosotros, pero no deja se confirmar que incluso en su soledad, no abandona su compromiso y convicción en su daimoku, en su Nam Miojo Rengue Kio, en su Gojonzon.

Su hablar es natural, sin filtro, puro. Y así es su fe. De él sigo aprendiendo la importancia de lo sencillo, de no complicarse dejando que la mente nos envuelva en su dinámica porque perdemos la pureza.

Agradezco la inmensa buena fortuna de conocer a Iván y a todos los amigos y compañeros que me siguen enseñando cómo vencer para ser feliz. Esta es su frase: "no soy rico, pero soy feliz".

lunes, 21 de febrero de 2022

Asumir la responsabilidad...

Febrero 21.


Hace ya unos tres años, estaba en casa atendiendo a un grupo de nuevos practicantes del Budismo Nichiren en una de las jornadas de lo que llamamos Grupo Soka, que son los espacios de diálogo para las personas interesadas en conocer más de nuestra filosofía religiosa.

Uno de los vecinos participantes comentó que le encantaba la propuesta filosófica del Budismo Nichiren de la Soka Gakkai y que le parecía extraño que no fuera practicado por más personas, ya que consideraba que la lógica y el humanismo son parte integral de lo que practicamos.

Recuerdo que le respondí que es un paso significativo para cualquiera asumir una nueva fe y práctica religiosa, más cuando el fundamento de dicha fe es muy distinto a lo que fuimos educados y hemos aplicado durante todo nuestro crecimiento y desarrollo.

Hace mucho más tiempo conversando con un amigo que ya practicaba el Nam Miojo Rengue Kio, él me compartía que no entendía del todo el concepto de la Causalidad (la causa y el efecto), porque para él no todo lo que experimentaba era consecuencia de sus acciones, había algo que le seguía pareciendo "injusto".

Y acá está una de las claves para asumir una nueva filosofía de vida como la que expone el budismo, una nueva religión distinta la que se nos fue enseñada de niños. Detallo algunas diferencias:

  • En el Budismo Nichiren no existe un ser supremo, existe una Ley Mística. La diferencia radica en que no es un ser consciente el que decide nuestro destino, sino más bien es una Ley imparcial que se manifiesta según nuestras propias acciones creadas desde el infinito pasado.
  • Para el Budismo Nichiren la vida es eterna, por lo que la muerte no es el final absoluto, sino un descanso temporal que repone energía vital y luego continúa en una nueva manifestación que se regirá igualmente por nuestras propias causas realizadas.
  • La transformación de la vida de cada individuo depende totalmente del compromiso hacia pulir su propia vida de las tendencias negativas que impiden la manifestación de su máximo potencial, la Budeidad. En ningún caso depende de otros, más bien la propia transformación positiva influencia a quien nos rodea.
Estos tres principios, que no son los únicos por supuesto, pueden describir a grandes rasgos lo que, para mí, representan los principales paradigmas a vencer en la mente de cada individuo para aceptar la sola posibilidad de practicar una religión distinta a la que fue transmitida por sus padres.

En resumen, para el budismo el individuo es el único responsable del desarrollo de su existencia, la actual y la próxima, porque ya la anterior no puede ser transformada. Más bien todo lo realizado anteriormente, desde el infinito pasado en existencias anteriores, son lo que ha generado las condiciones que vivimos en el presente y lo que accionamos en este instante, enmarcan lo que viviremos en el futuro inmediato, mediato y lejano.

Hay una máxima dentro de la filosofía budista y es que "el tiempo más importante es el presente". No el pasado, tampoco el futuro. Es el ahora, el hoy. Porque las acciones de este instante viven los efectos del pasado, corrigen tendencias y transforman el futuro.

No es suficiente "comprender" lo anterior, hace falta aplicarlo, vivirlo y por eso es tan imprescindible asumir la responsabilidad plena de nuestra vida. Esto involucra no esperar que algo divino y externo modifique nuestro presente para sufrir menos, tampoco tener o prescindir de aquellos que nos causas incomodidades, ni mucho menos tener u obtener eso que pensamos nos dará más tranquilidad y estabilidad.

Para el Budismo Nichiren es parte integral de la práctica asumir la responsabilidad total de nuestras causas, que involucran lo que hacemos, lo que decimos e incluso lo que pensamos. Ser responsables es asumir las consecuencias de todo lo realizado en el pasado, pero más aún de lo que vamos accionando en el presente. Lo que decimos, cómo lo decimos, cuándo lo decimos, lo que pensamos, cómo lo pensamos y cuándo lo pensamos. Y por supuesto, las acciones que genera todo lo anterior.

Hablar o pensar desde el sufrimiento, la frustración y la depresión. Hablar y pensar con violencia, desde la perversa intención de manipular. Nada de eso genera buenas circunstancias en el futuro inmediato y mucho menos el lejano. El primer paso para transformar la vida es ser plenamente conscientes del impacto de nuestras acciones (palabras y pensamientos incluidos), el proceso de ir comprendiendo y actuando basado en estos principios, es lo que llamamos revolución humana, es lograr madurar, tanto como individuo como nuestra fe, que se desarrolla y se fortalece al hacerse totalmente responsable de lo que nos sucede y de lo que sucede a nuestro alrededor.

¿Queremos transformar nuestra vida? Hay que hacernos responsables de todo lo que hace falta cambiar en ella. ¿Queremos transformar nuestra sociedad? Debemos asumir la responsabilidad de transformar la raíz de nuestra oscuridad fundamental e inspirar a todos a nuestro alrededor a realizar su propio proceso. Para eso es el Nam Miojo Rengue Kio, para eso obtenemos y usamos el Gojonzon.

Seamos responsables, de nuestra vida y de la transformación de Venezuela.

domingo, 20 de febrero de 2022

Lo que salga del corazón...

Febrero 20.


Hoy fue un día para reflexionar, evaluar y relanzar proyectos, ideas y compromisos. El arranque de esta semana tiene mucho en proyección para lograr nuevas cosas y alcanzar nuevos objetivos.

Este proyecto de escribir todos los días no fue planificado, ha ido saliendo después de escribir los primeros días de enero a modo de compartir con ustedes, mis amigos y seres queridos, una especie de reflexión "en tiempo real" sobre todo lo que se va experimentando día a día.

Escribir, escribirles (porque es pensando en ustedes), no ha representado un gran esfuerzo o una exigencia que ocasione sufrimiento por cumplir, porque ha surgido de un sincero deseo de "tenerlos cerca" en un entorno que obviamente no nos proporciona toda la interacción que sería ideal. Muy lejos de eso, más bien es un canal casi unidireccional para compartir con todos un proceso reflexivo y manifestarlo diariamente, aprovechando eventos cotidianos o asuntos que quedaron pendientes producto de alguna conversación con alguien en particular.

Aunque hoy este ejercicio ya lo considero una tarea diaria, y espero seguirla haciendo por todo el tiempo que pueda, en próximos meses me planteo cambiar la dinámica de alguna manera, así que por ejemplo para marzo usaré un nuevo medio hábil: películas y series, que me permitan mostrar cómo hubiese sucedido la historia si los protagonistas hubiesen conocido y practicado el Budismo Nichiren.

Luego, me he imaginado producir videos de 3 a 5 minutos donde pueda conversar con otra persona sobre el beneficios de su práctica, lo que comparte con otros sobre su fe en el Nam Miojo Rengue Kio. Y así, intentaré diversificar las maneras en las que sigamos profundizando nuestra fe, práctica y estudio en la filosofía religiosa que nos legó Nichiren hace ya casi 800 años.

Sea como sea, les aseguro que todo surgirá desde mi deseo de que todos seamos victoriosos, felices y llenos de gran compromiso con la felicidad de quienes nos rodea.

Seguimos juntos.

sábado, 19 de febrero de 2022

Seguimiento...

Febrero 19.


Nada tiene más valor para los demás que mostrarles que estamos atentos a su desarrollo, a sus metas y retos. Saber que cuentan con nuestro apoyo, con nuestro daimoku, transmite lo que se encuentra en nuestro corazón: el deseo de verlos vencer.

A veces no alcanzará el tiempo para hacerlo con todos, es probable que alguno nos queda por fuera, más cuando son tantos lo que estamos enfrentando dificultades y debemos mantenernos firmes. El objetivo es mantenernos juntos, compartir nuestro proceso haciendo saber a quienes tenemos alrededor que estamos dispuestos a vencer y más aún, a compartir esa victoria juntos, que significa que también entonamos Nam Miojo Rengue Kio por la victoria de nuestros amigos y seres queridos.

Si estamos desanimados y no tenemos  motivación para hacer daimoku, jamás faltará una persona que requiera de nuestro apoyo, por lo que sentarnos frente al Gojonzon para enviar daimoku por la vida y victoria de nuestros amigos y compañeros, representa la acción de un verdadero Bodisatva de la Tierra, que reconoce la importancia y el valor que tiene actuar para brindar felicidad y bienestar a nuestros seres queridos.

Actuar con el corazón de un Bodisatva, nos asegura la acumulación de una inmensa buena fortuna, así que el sólo hecho de tener presente en nuestra mente el sincero deseo de la victoria de nuestros compañeros que están atravesando dificultades, nos hace merecedores de la protección del medio ambiente y la concreción de nuestras propias metas y victorias.

Sigamos cerca, manifestemos nuestro interés por el proceso de revolución humana de los que tenemos alrededor. Seamos Bodisatva de la Tierra. Seamos Budas. Hagamos el seguimiento al proceso de desarrollo de fe en Nam Miojo Rengue Kio de cada uno de nuestro seres queridos.

viernes, 18 de febrero de 2022

Revolucionar las reuniones...

Febrero 18.


La palabra me es incómoda hoy en día, pero el concepto seguirá siendo válido eternamente, porque revolucionar algo implica remover desde sus bases para luego construir bases nuevas y sólidas con nuevas posturas y planteamientos. Por eso el señor Toda escogió el concepto para referirse a lo que ocurre dentro del ser humano que decide transformar su vida desde la raíz, la revolución humana.

Hoy tuve la oportunidad de conducir uno de los temas en una reunión que organizó la Zona Oeste para los caballeros miembros y nuevos practicantes. Como ya saben estas "reuniones" se realizan en grupos de WhatsApp sobre todo. (Aunque siempre prefiero Telegram)

El tema en cuestión fue hacer y compartir un resumen del mensaje de señor Minoru Harada, presidente de la Soka Gakkai, dedicado para este 2022. En su mensaje usó la frase "revolucionar las reuniones", concepto que, aunque no es de él (creo que es del señor Toda), solicitó que sea la pauta a seguir en este 2022. Entonces, ¿cómo hacemos eso?

Actualmente ya en algunos países de Europa se están flexibilizando las normas de bioseguridad, por lo que pronto las reuniones de diálogo se irán retomando en cada vez más países. Esto no quiere decir que volverán a ser "iguales", y con esto deseo ser muy enfático: dependiendo de la dinámica previa que haya tenido cada Grupo, nuestras reuniones de diálogo en la Soka Gakkai deben revolucionarse.

Este proceso, personalmente, lo impulso desde hace ya muchos años, porque creo que la dinámica del planeta pide y solicita a gritos que continuamente se estén modificando y adecuando las cosas aprendidas para mejorar y profundizar la manera en que transmitimos un mensaje. Y el mensaje de la Soka Gakkai, que siempre será el mismo - impulsar el kosen-rufu - siempre requiere que aquellos que conducimos actividades renovemos continuamente nuestras estrategias y didácticas para llevar a cabo y cumplir nuestro objetivo.

Revolucionar las actividades debe incluir mucho más diálogo, conversar, compartir opiniones, victorias, preocupaciones, siempre girando en torno a lo que expone el Budismo Nichiren, pero sin temor a exponer cómo nuestra filosofía religiosa se aplica y se incluye en cualquier ámbito de la vida, en todo aspecto de nuestra cotidianidad. Para mí, esto sería sólo el comienzo de revolucionar nuestras actividades.

El día pautado, la hora propuesta, quiénes intervienen, qué van a transmitir, cómo lo harán, qué necesitan para sentirse apoyados, imágenes, audios, videos... Todo, todo lo que sea necesario para mejorar nuestra forma de transmitir y alcanzar nuestro objetivo, debe ser siempre revisado y, de ser necesario, revolucionado.

Hoy contamos sólo con las aplicaciones de mensajería, aunque también tenemos las plataformas de video llamadas estas no puede ser aprovechadas por la mayoría, ya que muchos carecen de la conexión necesaria o el saldo suficiente. Así que en nuestro caso, Venezuela, Oeste, El Caribe, seguiremos aprovechando la mensajería, pero también otras estrategias, como las que estamos implementando ya desde este año, encontrándonos en pequeños, muy pequeños grupos, en visitas a nuestros hogares, una familia a otra, juntándonos 3 o 4 en un mismo hogar... ¡¡¡y conversar!!!

Este concepto seguirá estando presente en mi acción para impulsar el kosen-rufu de nuestro Sector, Zona y toda la SGIV. ¡Espero contar con ustedes!

jueves, 17 de febrero de 2022

Dar y recibir...

Febrero 17.


El día de ayer recibimos en casa a una visita súper especial. Una amiga de muchos, pero muchos años, que nos brindó un encuentro lleno de experiencias, victorias y obsequios para todos. Es una gran líder y sigue ofreciéndonos con mucha estima una atención muy especial, incluso a los amigos de mi hijo, a quienes también les trajo obsequios.

Hoy, desde temprano me comunicaba con un gran amigo que está atravesando dificultades muy serias, intentaba ofrecerle apoyo de la mejor manera posible. Poco después de mediodía logré que le llegara algo de ayuda. Día a día seguimos muy unidos en el daimoku para que siga venciendo su karma complejo de salud y economía.

En la tarde, ya habíamos planificado el encuentro en el hogar de Irindiana y Toño, así que junto a mis padres y mi esposa fuimos a visitarlos. La recepción no pudo ser mejor, compartimos las historias que cada familia tiene para demostrar el gran beneficio del Nam Miojo Rengue Kio en la transformación de la vida propia y de toda la familia y no me cansaré de decir que Irindiana es una viva muestra de una guerrera que ha sabido esgrimir la espada del Sutra del loto, venciendo todo reto que ha enfrentado junto a su familia.

Irindiana no se cansa de demostrar sus victorias, porque no es contarlas, es demostrarlas! Ella disfruta y se ríe contando "cómo era", cómo sus hijos y su esposo recuerdan sus formas y maneras "de antes", y cómo ha transformado su vida para demostrar a todos los que la conocemos el proceso de transformación, de revolución humana que ha realizado en estos años de práctica constante del Budismo Nichiren.

Ella disfruta de contarnos cómo está feliz por sus hijos, por sus nietas, porque siente cómo la Ley Mística los ha alcanzado a todos en este proceso de transformación, así que no duda en establecer que cualquier reto futuro será más que resuelto y devengará nuevos y contundentes triunfos.

José Antonio, Toño, es otro gran vencedor, que frente a todo obstáculo sigue firme en su daimoku para transformar el karma. La atención que le brinda a sus hijos, nietos y a su mamá, confirman que es un ser humano dispuesto a mantener su gran decisión de ser un Buda, de seguir actuando como un Bodisatva de la Tierra siempre atendiendo a los que sufren y brindando aliento y bienestar.

De ellos hemos recibido victoria, determinación, coraje, confianza, alegría... y un cafecito con torta que no se describe, hay que probarla! Estoy muy contento pero sobre todo agradecido por pertenecer al círculo de amistad de esta victoriosa familia y mucho más cuando el comentario común fue ese, "somos como familia".

Cuando mantenemos la postura de dar lo mejor de nosotros como seres humanos, no existe mejor retribución que recibir un humanismo tan genuino como los que mis padres, mi esposa y yo recibimos hoy.

Abrazo fuerte para todos!

miércoles, 16 de febrero de 2022

Sol loto...

Febrero 16.


Nació el 16 de febrero de 1222, es decir, un día como hoy hace 800 años. Sus padres, pescadores y pertenecientes al estrato social más pobre, quisieron garantizarle educación, así que a los 11 años lo introdujeron a la vida de monje, porque ahí aprendería a leer, escribir y estudiar.

Fue un adolescente muy perspicaz, ávido de aprender todo lo que podía para lograr ser "el hombre más sabio del Japón", cosa que se propuso siendo muy joven. Estudió en todos los templos principales de todo el Japón, aprendiendo sobre la historia del budismo y las distintas fuentes de aprendizaje que llegaron al Japón, los sutras y ensayos de otros sabios. Practicó las religiones predominantes de su época. Hasta que resolvió que no podía seguir callando lo que había establecido a través de estudiar el budismo por más de 20 años. Se hizo llamar Nichiren.

Un día, decide no callar más lo que ha desentramado de lo estudiado en los sutras, también confirmado por sabios de siglos anteriores, pero sin definirlo de manera específica. El budismo se había tergiversado, había perdido su validez para el nuevo tiempo que se vivía en la humanidad según la propia teoría budista: el "Último Día de la Ley".

Decide compartir con otros que, desde la esencia de las enseñanzas del Buda histórico, Sakyamuni, el budismo requería de una nueva práctica, una nueva fe. Se debía enfocar la fe en el Nam Miojo Rengue Kio, suprema entonación del nombre de la Ley Mística que rige todos los fenómenos y su equilibrio en el universo. A partir de ahí, su labor fue demostrar, tanto teórica como prácticamente, la validez de su enseñanza, frente a otros sabios, otros monjes budistas, otras escuelas, gobernantes que practicaban otros budismos. Fue perseguido, exiliado, casi asesinado, invitado y obligado a retractarse, y jamás se rindió. Su decisión, su juramento, era compartir con el resto de su sociedad la manera correcta de practicar el budismo para alcanzar la iluminación, la Budeidad.

Su vida fue muestra de la validez de su enseñanza, no sólo sus palabras, cartas y tesis que hoy seguimos estudiando, fueron sus acciones lo que garantizó que su enseñanza no pereciera a través de los siglos, fueron sus discípulos los que propagaron y mantuvieron la pureza de su enseñanza. Somos sus discípulos de hoy los que seguimos comprobando que entonar el nombre de la Ley Mística, Nam Miojo Rengue Kio, nuestra vida se transforma para disfrutar de inmensa buena fortuna producto de vencer a nuestras tendencias negativas.

Si actúo con máximo respeto a la dignidad de la vida, soy un discípulo de Nichiren. Si creo en que al entonar Nam Miojo Rengue Kio estoy transformando la raíz de mi karma negativo, soy discípulo de Nichiren. Si comparto el beneficio del daimoku con mis amigos y seres queridos porque deseo que también disfruten de su infinito beneficio, soy discípulo de Nichiren. Si vivo con el juramento de actuar para vencer la injusticia, la maldad en el corazón de los seres humanos, promoviendo la educación humanista, soy discípulo de Nichiren.

Todos los que nos esforzamos por practicar correctamente la enseñanza de Nichiren seguiremos disfrutando de la victoria sobre nuestro mal karma, de buena fortuna que se manifestará en la protección de nuestra vida y de los nuestros, de beneficios que son respuesta a la transformación de las tendencias negativas que existen en nuestro corazón.

Se cumplen 800 años del nacimiento de Nichiren (Sol - Loto), que representa el máximo exponente de la Budeidad en nuestra era. Seguir su ejemplo, ser inspirados por su vida, nos convierte en discípulos dignos de recibir la herencia de la Ley Mística.

Mantengamos firme nuestro compromiso y brillaremos como el Sol, venciendo toda adversidad de nuestro entorno como el Loto.

Nam Miojo Rengue Kio.

martes, 15 de febrero de 2022

Todo depende...

Febrero 15.


Ser feliz depende de nosotros, de sentirnos plenos, invencibles, libres. Lograr esa calidad de postura ante la vida depende de nuestra decisión de vencer nuestras propias limitaciones. Vencer nuestra propia negatividad depende de nuestro profundo proceso reflexivo para corregir todo aspecto que interfiera con el desarrollo de nuestro máximo potencial. Manifestar nuestra Budeidad depende de la fe que cultivemos en que somos poseedores de esta condición innata. La fe se alimenta de cada victoria que vamos logrando día a día sobre toda manifestación de la oscuridad fundamental. El triunfo de la Ley Mística depende de cada acción que realizamos (incluidos los pensamientos y las palabras) en favor de difundir con nuestro ejemplo la validez del Nam Miojo Rengue Kio en la vida de todo ser humano.

En un libro llamado El Buda viviente, Daisaku Ikeda cuenta que Sakyamuni, antes de alcanzar la Iluminación (manifestar la Budeidad), no sólo tuvo que enfrentarse a su propia oscuridad innata representada por la propia duda en su mente, sino que tuvo que comprender lo que hoy conocemos en la filosofía budista como "origen dependiente".

Este concepto expone que todo en el universo está relacionado, todo. Desde las galaxias, sistemas, estrellas y planetas, hasta las sociedades, comunidades, familias e individuos que las conforman. Comprender este proceso vital es indispensable para ampliar nuestra capacidad de procesar todos los acontecimiento que se suceden a nuestro alrededor, en nuestra vida y en el desarrollo vital de toda la humanidad.

Los conflictos bélicos de medio oriente, las guerras civiles en África, lo complicado de Rusia, Ucrania y la OTAN... Por qué surge una pandemia como el COVID, quién enferma más leve y quién fallece... Las vacunas y sus refuerzos... La economía de Venezuela y su irracional funcionamiento... La corrupción... Son fenómenos con los que vivimos y debemos convivir, sin necesidad de comprender cada proceso desde el punto de vista fenomenológico o en sus detalles de desarrollo histórico. En realidad no es necesario, para eso hay y habrá especialistas que nos lo intentarán explicar a los ciudadanos comunes.

Sin embargo, desde la perspectiva filosófica del Budismo Nichiren, profundizar nuestra comprensión sobre su planteamiento teórico de cómo funciona la vida, nos brinda un abordaje sobre la raíz de todo esto, por qué suceden, porqué deben suceder y por qué seguirán sucediendo. El origen dependiente explica por qué un conflicto entre seres humanos logra una escalada hasta manifestarse en violencia y guerra, por qué la humanidad tiene que enfrentar una pandemia nuevamente, porque no es la primera ni será la última; el origen dependiente nos permite abordar las dificultades económicas comprendiendo que la causalidad no sólo explica por qué vivimos lo que vivimos, sino que actuando y haciendo causas diferentes podemos corregir incluso la economía de un país.

Si profundizamos en el origen dependiente actuaremos con más determinación, esperanza y convicción para transformar la formación de nuestros líderes sociales y políticos, porque le daremos mayor importancia a forjar jóvenes seres humanos que le den la mayor importancia al respeto a la vida, a la educación en valores, al aprecio a los adultos mayores, al desarrollo de tecnologías que faciliten la vida del ser humano. Todo surge como consecuencia de comprender que todo lo anterior depende de la transformación de más y más individuos, lo que llamamos revolución humana.

Si elogio e inspiro a un niño, se animará a esforzarse y expandir sus capacidades; si le transmito respeto a la vida a través del ejemplo, será un digno defensor de los derechos humanos, que inspirará a otros mientras crece, construyendo una generación de jóvenes líderes humanistas, que cambiarán sus sociedades, que inspirarán a otras sociedades... Porque todo depende del cambio de cada individuo, de un individuo.

Todo depende de nuestra decisión a transformarnos, a mejorarnos, a expandir nuestro máximo potencial. Es el ejemplo que nos han dado toda la vida esos a quienes llamamos mentores. Nichiren, Makiguchi, Toda e Ikeda, mostraron que todo dependía de su determinación por cumplir con su juramento de no rendirse en su decisión de promover una cultura de paz, una cultura humanista.

Todo, todo, depende de cada uno de nosotros.

lunes, 14 de febrero de 2022

El primero...

Febrero 14.


A mediados de los 60, un chamo japonés decidió venirse a Venezuela a trabajar como técnico para una empresa propiedad de otro japonés. Por otro lado, su objetivo principal era ser el primer practicante del Budismo Nichiren de la Soka Gakkai en Venezuela. Y así fue, el señor Eduardo Yoji Nose trajo consigo el primero Gojonzon (objeto de devoción en el Budismo Nichiren) que llegó a Venezuela.

Junto a su esposa (venezolana) compartieron el beneficio de practicar Nam Miojo Rengue Kio a unos pocos amigos, luego se unieron otros jóvenes que conocieron el Budismo en Estados Unidos para juntarse en el primer gran núcleo que tuvo la SGI de Venezuela.

El señor Nose fue el primero, el que inició el movimiento por propagar el Budismo Nichiren en Venezuela, el primero en perseguir el sueño del mentor del kosen-rufu en Venezuela, el primero en vivir basado en el "juramento" que expone el Budismo Nichiren, en Venezuela.

No hay que ahondar mucho en la relevancia que tiene ser "el primero". El budismo establece que todo lo que vivimos y nos toca asumir responde al karma. Así que el karma del señor Nose fue ser el primer budista Nichiren en Venezuela. A Venezuela le tocó por karma tenerlo como primer director general de la SGIV. Todos los que convivieron con su liderazgo pueden decir con orgullo que disfrutaron de su buen karma.

Y es que no se puede pasar por alto la decisión de irse a otro país literalmente al otro lado del mundo, con un idioma absolutamente diferente al materno, desarrollar una profesión que sirva de base para cumplir con el objetivo de vida principal, construir una familia que comprenda la prioridad de este objetivo, compartir el beneficio de Nam Miojo Rengue Kio con personas con una cultura religiosa diametralmente opuesta... y no rendirse.

Ser el primero involucra vencer el miedo, el sentirse solo, vencer la necesidad de estar cómodo, cerca de lo suyo. Eso es lo que hizo el señor Nose.

Tuve el placer de conocerlo de niño, pasé muchos años de niñez y adolescencia cerca de sus hijos, Hoy uno de ellos me confirmó que no olvida las patadas que le di jugando fútbol de niños (jejeje). Fuimos vecinos por varios años. Y luego, después de muchos años alejados, volví a coincidir con el señor Nose y su familia cuando asumí una responsabilidad coordinado las actividades de los Grupos de la SGIV en el centro de Caracas.

En esa nueva etapa, ya de adulto, el señor Nose siempre me mostró una disposición extraordinaria para apoyarme en todo lo que pudiera, me mostró una estima muy particular en cada oportunidad que visité su hogar. Por supuesto no fui el único, el señor Nose daba la vida para que todo el que llegaba a su casa se sintiera en un "oasis en el desierto", junto a su esposa María nunca perdieron esa calidez con todo el que lo visitaba para compartir sobre el Budismo Nichiren.

Fue ejemplo de humildad, nunca le conocí grandes ambiciones, siempre me mostró que lo más importante era recibir a todo ser humano con el corazón abierto. Eso, entre todas las cosas, lo conservaré siempre vivo en mi corazón.

Hoy ha fallecido. Su lucha por el kosen-rufu de Venezuela garantiza que renacerá con mejores condiciones físicas y en un entorno lleno de energía vital producto del vínculo con el Gojonzon, la Gakkai y Sensei.

Mi respeto, mi profundo agradecimiento, a usted señor Nose.

Mi cariño, estima y apoyo a toda su familia.

domingo, 13 de febrero de 2022

Cuando se quiere de verdad...

Febrero 13


Querer a alguien involucra compromisos. No sólo recibir, sino dar mucho de uno mismo, porque se quiere "de verdad". Entre las cosas que ofrecemos está el esfuerzo continuo por comprender cómo se siente la persona querida, ponernos "en sus zapatos".

Y es muy natural que esto nos cueste, incluso que nos cansemos pensando que ya es mucho lo que hacemos, que no tenemos por qué seguir aguantando malas reacciones o actitudes que consideramos negativas. Hasta podemos sentir que no vale la pena nuestro apoyo, nuestro querer o nuestra estima, porque sentimos que no sirve ante continuas reacciones sin sentido de esa persona querida.

La respuesta siempre será que ningún ser humano merece ser dado "por perdido", y mucho menos si es merecedor de nuestro querer. La paciencia, resistencia e inagotable amor compasivo siempre deben seguir surgiendo de nuestro corazón hacia esa persona. Desde la perspectiva budista, esto es aplicable a todo ser humano.

Nichiren tuvo discípulos que estuvieron a su lado por más de 20 años. Leemos cartas dirigidas a ellos cuando comenzaban su práctica del Nam Miojo Rengue Kio, y cómo los atendía con cariño, dedicación y mucho amor compasivo. Luego, leemos cartas 20 años después, donde esos discípulos, con los mismos o distintos obstáculos, volvían a manifestarle sus quejares. dudas o problemas a Nichiren. Él, con la misma actitud de máximo respeto al proceso de cada persona, respondía con el mismo amor compasivo buscando que extrajeran su máximo potencial de Budeidad.

Si Nichiren, el Buda para esta época identificada como "el último día de la Ley", jamás perdió la benevolencia humana que lo mantuvo preocupado hasta el último de sus días por cada uno de sus discípulos, nosotros, aquellos que deseamos practicar correctamente su enseñanza, no podemos hacer menos. 

Por supuesto que tal actitud de no rendirse en el apoyo a otro, sólo surge del inagotable amor compasivo que siente un Bodisatva de la Tierra, que no es otra cosa que "un Buda en acción". Por esto, al sentir que alguien ya "no merece" nuestra preocupación, nuestro apoyo, que es muy terco, que no escucha, que no aprende, en realidad es el reflejo de nuestra falta de energía vital que surge de nuestra Budeidad. En ese momento la invitación es a elevar nuestra condición de vida, para seguir desarrollando la creatividad, paciencia, amor, estima, verdadera preocupación por ese ser querido y apreciado, para que surja la acción correcta, la palabra apropiada, en el momento preciso, para seguir inspirando a ese ser que queremos. Que queremos de verdad.

Sí, soy de esos que se cansa, que dice "mano, pero hasta cuando vas a seguir así???". Sin embargo, busco actuar como discípulo de Daisaku Ikeda, pongo el mejor esfuerzo en aplicar su ejemplo de "no dejar a nadie atrás", de seguir desarrollando máxima creatividad, la que surge del amor compasivo propio de mi Budeidad, para volver una y otra vez a apoyar a todo el que lo necesite, a todo el que alcance para acercarlo mucho más al Gojonzon, a la Gakkai y a Sensei.

Sigamos cerca, sigamos juntos.

Para todos los que quiero, de verdad.



sábado, 12 de febrero de 2022

Lo que uno quiere...

Febrero 12.


Todo en la vida se mueve por las cosas que uno quiere, desea, anhela. De hecho la base del sufrimiento es por querer lo que uno no tiene. La premisa budista de los "cuatro sufrimientos básico de la vida" (nacer, envejecer, enfermar y morir), se amplía con cuatro más: tener que apartarse de aquellos a quienes uno ama, el sufrimiento de tener que encontrarse con aquellos a quienes uno odia, el sufrimiento de ser incapaz de obtener lo que uno desea, y el sufrimiento que surge de los cinco componentes que constituyen el cuerpo y la mente de uno.

Ser "incapaz de obtener lo que uno desea" se convierte en algo natural en la época moderna, porque todo el planeta gira en torno al consumismo, por lo que por todos lados recibimos la incitación a buscar aquello que nos ofrecen para satisfacer alguna necesidad. El mundo de Hambre se activa en nuestra vida cuando vemos publicidad, redes sociales y eso que "el otro tiene" y yo no.

El budismo surgió hace 2500 años para vencer el sufrimiento y de hecho Sakyamuni practicó religiones y filosofías de su época que exponían que para dejar de sufrir había que dejar desear. Parece obvio, pero no lo es. Porque dejar de desear es imposible, es parte de la naturaleza de estar vivo, querer y desear. Así que Sakyamuni buscó cómo trascender el sufrimiento que causa el deseo y en esa búsqueda expuso la Ley Mística. Cientos de años después surgió Nichiren y expuso que cuando los deseos nos llevan a entonar el nombre de la Ley Mística, Nam Miojo Rengue Kio, esos deseo en vez de mantenernos en el sufrimiento más bien nos conducen a la iluminación.

Así, en el Budismo Nichiren el deseo se convierte en el combustible para extraer y manifestar nuestro máximo potencial humano, la Budeidad. El deseo de tener lo que obviamente no tengo, se sublima y se vincula a mejorar mi existencia, para atraer la buena fortuna necesaria para que mi vida obtenga lo que necesita para ser amplia, digna y trascienda el egoísmo.

Deseamos bienes materiales, mejor situación económica, salud, personas, viajes. Deseamos una mejor sociedad, un mejor país, mejores gobernantes. Deseamos mejores conciudadanos, que respeten junto a nosotros las normas de convivencia mínimas para vivir en armonía y comprensión. Deseamos descansar y que nuestro sueño no sea interrumpido por gente sin escrúpulos que llega a tu calle a las 2 am con volumen inhumano hasta las 8 am (especial para los vecinos de El Caribe). Deseamos estar bien, mejorar cada día. Deseamos estar cerca de los que queremos, que regresen los que se fueron, que estén bien donde están, triunfen y sigan mejorando.

El deseo nunca va a cesar. Se vuelve enfermizo cuando somos dominados por el deseo incontrolable por más y más, eso es vivir el mundo de Hambre. Pero al practicar Nam Miojo Rengue Kio, el deseo se sublima, se enaltece y nos exige expandir nuestro potencial para lograr y alcanzar ese deseo. Lo convertimos en meta, actuamos para lograrla y salimos victoriosos.

La clave está en conducir el deseo al Gojonzon, sentarnos frente a nuestro altar y entonar mucho daimoku para que nuestro deseo se manifieste como beneficio para nosotros y todos a nuestro alrededor, estableciendo con nuestro daimoku que ese deseo nos convertirá en mejores seres humanos, que el logro de nuestra meta brindará bienestar también a quien nos rodea. Que mi proceso de transformación interna, mi revolución humana, causará tanta influencia positiva en quien me rodea, que mi victoria al alcanzar mi meta, mi deseo, servirá de inspiración para que también se propongan su propio proceso de revolución humana. Eso, expandido a cada vez más individuos, es lo que volverá nuestro deseo de una mejor sociedad en una tangible y beneficiosa realidad.

Lo que uno quiere lograr le pone tamaño al esfuerzo, que debe ser proporcional al tamaño de mi deseo. Paso siguiente, el daimoku también debe ser proporcional a cuán grande es eso que uno desea lograr.

Con daimoku lleno de fe y convicción, lograremos todo lo que queremos.

viernes, 11 de febrero de 2022

Vínculos...

Febrero 11.


Lo que nos une a nuestros familiares y amigos, lo que nos mantiene unidos, responde a relaciones kármicas establecidas desde hace mucho, mucho tiempo. Nacemos en la familia que "nos toca" o que "escogimos". Establecemos amistad con quien compartimos misma "frecuencia kármica" (kensoku) y las relaciones de pareja que establecemos, obviamente responden a las causas que ambas personas hicimos desde ese pasado remoto.

Los vínculos no se rompen, después que se establecen se fortalecen o se debilitan, se aprovechan o desaprovechan, se mejoran o empeoran, pero no se rompen... ni con la muerte. Seguimos vinculados a nuestros familiares y amigos fallecidos, sólo que en escenarios diferentes, hasta que volvemos a estar "manifiestos" en el mismo tiempo.

Esto ocurre tanto con nuestros seres queridos como con los no tan queridos, los vínculos son igual de irrompibles, así que lo que cambia es el tipo de energía vital que transita por ese vínculo. Un conflicto con algún familia, amigo o pareja, no rompe el vínculo aunque exista una separación física, porque las causas que hacemos, con las palabras e incluso los pensamientos, seguirán grabando causas para vivir de una mejor o peor manera ese vínculo irrompible. Por eso el Budismo Nichiren pone tanto énfasis en transformar desde nuestro corazón las raíces de los vínculos que establecemos con todos a nuestro alrededor.

Hoy disfruté de volver a encontrarme con un amigo súper especial, en una situación no planificada que le dio un valor aún mayor al encuentro. Volver a conversar y ponernos al día, compartir las dificultades y retos que enfrentamos, volvió a reavivar los sentimientos de profunda amistad y deseo de bienestar del otro. Así siento que es la verdadera amistad.

Además ya desde hace varios días vengo compartiendo con un hermano de la vida, de esos con los que uno creció y aprendió sobre la vida. Él, extraordinario profesional de la medicina, vive en el exterior y la distancia vuelve a ser insignificante al retomar proyectos juntos, compartir ideas sobre lo que nos apasiona y trabajar para lograr estas nuevas metas de vida.

El viernes terminó con un encuentro de valor infinito. Después de dos intentos fallidos logramos ir a casa de una vecina, donde el que inició su práctica y recibió Gojonzon fue el menor de sus hijos, Javier, que después invitó a su mamá Solsiteth, luego llegó su hermana Baxsay y finalmente comenzó a participar su abuela Lina. Los 4 son miembros de nuestro Sector en la SGIV y siempre nos han tratado con mucho cariño.

Nos recibieron a mi madre y a mí con mucha estima y nos confirman que extrañan, como todos, volver a encontrarnos en "las reuniones", sin embargo les pedí que no sólo sigamos con paciencia toda esta falta de actividades regulares, sino también valorar mucho más estos pequeños encuentros entre dos familias, donde hablamos con más detalle y profundidad sobre lo que nos preocupa y debemos atender en lo inmediato. Un cafecito y un chocolate caliente con pan, cerraron con broche de oro esta semana.

Daisaku Ikeda dice que debemos valorar cada encuentro "cómo si fuera el último", porque así se pone la vida y todo el esfuerzo para transmitir la calidez que surge desde el deseo de la auténtica felicidad del otro. Así que hoy más que nunca hay que poner la vida en los pocos encuentros que podemos tener con nuestros seres queridos, amigos y compañeros.

Compartir el valor del daimoku, el beneficio que obtenemos de entonar con fuerza y determinación cada Nam Miojo Rengue Kio, hace que los vínculos se fortalezcan y desarrollen aún más energía vital para todos los involucrados.

Espero poder verlos pronto.

jueves, 10 de febrero de 2022

La gran batalla...

Febrero 10.


Hace poco más de tres años en la SGIV se publicó una disertación de Daisaku Ikeda sobre una carta de Nichiren llamada "La gran batalla". Es una carta desconocida para la inmensa mayoría de los practicantes de habla hispana (hasta ese momento), porque nunca tuvimos acceso a la versión en español. De hecho la carta tampoco está incluida en el libro de gosho que muchos de nosotros tenemos.

En la carta Nichiren expone, en resumen, que sólo él llevó a cabo la gran batalla contra las funciones que atacaron a los discípulos del Sutra del loto, por mucho más tiempo que cualquiera de los sabios que existieron antes que él y que propagaron la enseñanza del Sutra del loto.

En esa disertación Daisaku Ikeda va describiendo cómo Nichiren enfrentó, durante toda su vida, no sólo a adversarios de otras sectas budistas de su época que atentaron contra su vida varias veces, sino al lado oscuro de su propia mente, que intentó hacerlo dudar de su compromiso, de su juramento.

Y esa es la gran batalla que todos damos y seguiremos dando. Es una batalla contra uno mismo, contra la propia duda, frustración, miedo, inseguridad... falta de fe en nuestra Budeidad. No hay mayor enemigo, no hay gobierno, crisis económica, enfermedad más fuerte, que la propia falta de fe en nuestro propio potencial ilimitado.

Leer noticias, revisar cuantas, escuchar a los amigos enfrentando muy difíciles situaciones de vida, son estímulos que ponen a prueba continuamente nuestra convicción y confianza en la humanidad, en el potencial que tenemos todos para sobrepasar cualquier obstáculo. La crisis en Ucrania, el COVID, los nuevos impuestos que suenan, el dólar, el bolívar, la delincuencia, el transporte, la gasolina... Los familiares y amigos enfermos, los familiares y amigos emigrados, los que quieren emigrar... Todo, absolutamente todo esto y mucho más, de manera continua e inclemente juega con nuestra fortaleza, esa que nos mantiene con esperanza y determinados a vencer y sobreponernos a la tristeza o desesperación.

Todos los días nos enfrentamos en un campo de batalla contra la oscuridad fundamental, esa que esta dentro de nosotros, no afuera. Los fenómenos son, y serán, no dependen de nosotros, no está en nuestras manos el cambio inmediato de esas situaciones. ¿Qué podemos hacer entonces? Enfrentar cada situación construyendo un espíritu invencible, capaz de batallar contra cada evento que conecte a nuestra tristeza, batallar contra el estrés que nos genera la situación diaria, batallar contra el ambiente hostil que se manifiesta dentro del propio hogar, en la oficina, en la calle. Batallar y batallar, contra nuestra propia reacción visceral e instintiva, esa que surge de la Animalidad o el Infierno y que desea mandar todo al c...

Por eso es una gran batalla, grande, en ocasiones gigantesca, porque, o detestamos nuestro sufrimiento, o detestamos ver a los demás sufrir por situaciones aún más complejas que las nuestras. Es una gran batalla que día a día debemos vencer, es un deber de nuestra parte. De nosotros, los que practicamos y tenemos fe en el Nam Miojo Rengue Kio.

Cada daimoku que pronunciamos debe surgir con la valentía de un guerrero, de un vikingo que no teme a nada de lo que enfrenta, capaz de decir que no importa gobierno, economía, enfermedad o persona que quiera tumbarnos, nos pararemos de frente al lado oscuro y actuaremos con la determinación propia de un Buda, de un Bodisatva de la tierra que sabe que su ejemplo inspirará a otros, que se unirán a la batalla contra toda manifestación del mal y así cada vez seremos más y más los guerreros que contribuyamos a la victoria sobre la gran batalla.

Fuerte abrazo para todos. Incluidos en mi daimoku de todos los días.

miércoles, 9 de febrero de 2022

Desde diez mil millas...

Febrero 9.


Hay una carta de Nichiren que se conoce como "Gosho de año nuevo" (Gosho de Año Nuevo | END | Biblioteca del Budismo Nichiren (nichirenlibrary.org), en alusión a que fue escrita para celebrar el inicio de un nuevo ciclo solar. En esa carta, dirigida a una dama, hay una frase que dice: "[E]s seguro que los que hoy creen en el Sutra del loto acumularán una buena fortuna proveniente desde diez mil millas".

El número "diez mil millas" es usado por Nichiren para denotar una gran distancia, algo que ni nos imaginamos porque no podemos "verlo" por lo lejos que está, y sin embargo por nuestra determinación y convicción en el daimoku podemos atraer las cosas positivas incluso desde tamaña distancia.

El deseo de Nichiren es que nosotros, los practicantes del Nam Miojo Rengue Kio, practiquemos con la certeza de que atraemos la buena fortuna, la protección y el beneficio que necesitamos incluso desde las fuentes más inesperadas. A veces, por depender de nuestra mente y por los conceptos que manejamos como "lo normal, o "lo posible", terminamos siendo nosotros mismos los que ponemos límites a nuestra buena fortuna, a todo eso que funciona para proteger e impulsar nuestra vida.

El daimoku atrae la buena fortuna incluso desde donde menos imaginamos, teniendo así la perspectiva de que nuestra fe y nuestras acciones decididas serán lo que terminarán logrando la manifestación de esa buena fortuna.

La buena fortuna es todo lo que protege nuestra vida y la de los nuestros. Esa buena fortuna se manifiesta en personas y situaciones que funcionan como agentes que nos proveen del bienestar y cuidado que nuestra propia vida atrae. Se manifiesta como recursos económicos y materiales, pero también como cariño, aprecio, amor, etc. La buena fortuna es resultado de nuestra propia revolución humana, porque vencer nuestras tendencias negativas (frustración, pesimismo, odio, etc.) se convierte en la causa para que nuestra Budeidad sea la que se manifieste en nuestros pensamientos, palabras y acciones, acumulando tales causas positivas que generan los efectos que constituyen la buena fortuna.

Contar con una familia amorosa y respetuosa, con un trabajo estable, con remuneración suficiente para mantenernos y apoyar a los nuestros, son maneras en las que se expresa nuestra buena fortuna. Y cuando falta algo de esto, el daimoku es la principal fuente para generar las acciones que alimentan el imán que atrae la buena fortuna "desde diez mil millas".

Todos deseamos mayor buena fortuna, todos tenemos carencias en algún aspecto. Alguna de esas carencias son más determinantes que otras para el buen desarrollo de nuestra vida. Lo importante es que para cualquiera de esas carencias, el Nam Miojo Rengue Kio es el factor más importante para amplificar nuestro potencial de atracción, que se multiplica cuando compartimos con otros a nuestro alrededor el inmenso beneficio que vamos obteniendo por practicar el Budismo Nichiren de la Soka Gakkai.

Sigamos acumulando buena fortuna, sigamos experimentando el incalculable beneficio de propagar el Nam Miojo Rengue Kio. Sigamos atrayendo todo lo que nuestra vida requiere desde donde sea, incluso "desde diez mil millas".

martes, 8 de febrero de 2022

Los buenos y los malos...

Febrero 8.


En las películas se suelen apreciar de manera bien detallada quién es el bueno y quién el malo. Cuando son muy buenas esa distinción es más difícil de percibir, porque logran exponer a cada personaje con sus motivaciones y un marco histórico que logran "justificar" sus acciones (al menos en la película). En la vida no suele ser tan sencilla la distinción, porque no hay individuos siempre buenos y siempre malos, más bien hay seres humanos respondiendo a sus circunstancias con sus recursos y valores adquiridos, aplicados y reforzados.

Un delincuente puede tener una historia de desatención familiar, carencias económicas y, cuando aprende a quitar la vida a otros, su carencia es de humanidad, manifestando la Animalidad plena que describe el budismo. Pero también existe ese delincuente que no tuvo tantas carencias, sino que su personalidad construyó una imagen de sí mismo que lo llevó a aprovecharse de los más débiles, de los recursos adquiridos por otros sin temor a causar sufrimiento. Aunque los orígenes sean diferentes, la Animalidad sigue siendo la premisa.

Alguien que se sobrepone a una situación de decadencia, carencias y malos tratos recibidos desde muy temprano en su vida, y logra triunfar sobre sus propios demonios para convertirse en un individuo ejemplar, comprueba que el entorno no garantiza ser bueno o malo, sino es el propio espíritu humano lo que logra la diferencia.

En todo lo anterior, el karma es lo que funciona, sea el caso que sea. Por karma enfrentamos lo que vivimos; por karma lo procesamos de la manera que lo hacemos; por karma nuestra maldad durará más que nuestra bondad en algunos casos.

Por karma también nos encontraremos con personas que actúan con maldad, o más bien actúan para protegernos. Todo responde a nuestro karma construido desde el infinito pasado. Entonces, cuando revisamos nuestra existencia y deseamos cambiar nuestra maldad, o no atraer a personas que actúen con maldad, lo que debemos transformar es el karma. Para esto es que existe Nam Miojo Rengue Kio, para transformar nuestro karma y alejarnos de la manifestación del mal a nuestro alrededor, o en todo caso para vencer el mal manifiesto en cada ocasión de nuestra vida.

Las sociedades seguirán viviendo la manifestación del mal, con delincuentes, corruptos, estafadores, personas violentas en la familia o con otros, eso lo seguiremos viviendo. El deseo de todos nosotros es que sea cada vez menos y que cuando surja el mal sea atacado con los valores que corten su ciclo de reciclaje, que para frenar y vencer el mal no se actúe siendo emisarios del mal, sino con acciones que corrijan la raíz de ese mal innato en el ser humano.

No son procesos rápidos ni se puede ser ingenuo, los delincuentes seguirán actuando y seguirán recibiendo la respuesta kármica que les toque, los gobiernos seguirán actuando según su criterio de cómo responder ante maleantes y corruptos. Pero toda respuesta es asumida, conducida e implementada por otros seres humanos. Por eso la clave, desde la perspectiva budista, es transformar al ser humano.

En la medida que más individuos nos comprometamos a realizar nuestra revolución humana, inspirando a otros a que también la realicen, el impacto en la sociedad se dejará ver en el mediano y largo plazo, generando menos delincuentes y corruptos, menos individuos que usen la fuerza y la muerte como estrategia principal y viviremos en una sociedad con valores que promuevan el respeto a la dignidad de la vida en todos sus aspectos.

Muchos trabajo pendiente para transformar nuestra sociedad.

Nam Miojo Rengue Kio.

lunes, 7 de febrero de 2022

Atrayente...

 Febrero 7.


Leí de Daisaku Ikeda hace muchos años que uno debía construir una "personalidad atrayente". Obvio no debe ser el primero que usa este recurso, pero en su momento me pareció súper ajustado a lo que como practicantes del Budismo Nichiren debemos construir.

Es natural que uno sienta más atracción por ciertos parámetros estéticos que otros, de igual manera nuestra apariencia será atractiva para cierto número de personas. De manera inversa funciona igual, no nos atraen ciertos parámetros y no seremos atractivos a todos. Pero ser atrayente trasciende las apariencias y los sentimientos.

Todos podemos reconocer cuando disfrutamos por estar cerca de alguien debido a su personalidad, por eso queremos aprovechar esa cercanía y todo lo que recibimos de esa persona, que nos es atrayente. Igualmente nosotros desarrollamos la misma cualidad, somos o podemos ser atrayentes. Y dependiendo de la condición de vida que manifestamos, somos atrayentes para la misma condición de vida. Alguien que actúa basado en instintos e impulsividad, será atrayente para el mismo tipo de ser humano. Quien actúa para manipular y aprovecharse de otros, será atrayente para personas que buscan lo mismo. Entonces, nuestra postura debería ser tener una personalidad atrayente para el humanismo, manifestando nuestra innata cualidad.

El desamor es y será un sufrimiento primigenio de todos, cuando no estamos con quien deseamos, o cuando estamos con quien no deseamos, esa realidad causa y causará sufrimiento. La postura a desarrollar con el daimoku es convertirnos en personas atrayentes, capaces de atraer a personas que contribuirán con el desarrollo de nuestras máximas capacidades humanistas, que nos brindarán el apoyo y el impulso para expandir al máximo nuestro potencial, porque además recibirán de nosotros el mismo impulso, aprecio, estima, amor y demás sentimientos sublimes.

Si cada ves más individuos nos comprometemos a desarrollar personalidad atrayente basados en nuestra Budeidad, tendremos alrededor cada vez más seres humanos comprometidos a desarrollar su revolución humana e impactar positivamente el entorno. Ser atrayentes implica inspirar, enseñar con el ejemplo, ser fieles a nuestros valores humanistas. Eso conecta la esencia humana de todos alrededor y nos conecta en la frecuencia más alta como seres humanos.

Ser de personalidad atrayente nos permitirá establecer la mejor relación con todos alrededor. Tendremos la posibilidad de establecer relaciones interpersonales basadas en las mejores perspectivas de crecimiento mutuo, porque el principal interés será la felicidad del otros, y no sólo la postura egoísta del placer personal.

Atractivos o no, seamos atrayentes!

domingo, 6 de febrero de 2022

Celebrar...

Febrero 6.


Venezuela sigue complicada desde todo punto de vista. El planeta sigue convulsionado, conflictos viejos y nuevos, además de los desastres naturales que seguirán sucediendo. El COVID no nos abandonará porque "nos tomó cariño". Y sin embargo, siempre hay cosas y motivos para celebrar.

Más allá de "hay que celebrar la vida", cuando luchamos y nos mantenemos firmes, aún tambaleándonos, resistiendo los ventarrones de los obstáculos, eso hay que celebrarlo. La victoria de "un día a la vez", hay que celebrarla. Vencer nuestra propia negatividad, nuestros miedos, hay que celebrarlo.

Estar junto a quien uno quiere, hay que celebrarlo. Tener personas agradables a nuestro alrededor, hay que celebrarlo, disfrutarlo y sentirnos orgullosos, porque es el resultado de las causas positivas que realizamos, es decir, es producto de nuestro karma positivo.

Cuando atravesamos dificultades y contamos con el apoyo de gente que nos quiere, nos aprecia y sabe que somos capaces de vencer, eso hay que celebrarlo. Cuando nos piden apoyo, nos comentan que desean que apoyemos a alguien porque confían en nuestro interés por animar a todo el que alcancemos de vida a vida, eso hay que celebrarlo.

Hoy mi hermano menor cumplió años, casi 4 menos que yo. Sé que él ha disfrutado de celebrar junto a gente que lo quiere y lo estima. Mi madre disfrutó de poder atender a gente en su casa que llegó a mostrarle cariño a su hijo, algo que no hacía hace casi 5 años. Mi padre disfruta por su hijo, por su esposa, por sus nietos.

Todo ese marco se debe celebrar. Celebro el disfrute de mi familia, de mis amigos, de mis seres queridos. Celebro que triunfen, que venzan, que continúen sin rendirse, sin rendirnos. Celebro mi karma, porque por combatirlo y vencerlo puedo disfrutar de todo esto.

Mil batallas quedan pendientes, todos los días se sigue enfrentando la dura realidad que vivimos, muchos siguen necesitando apoyo de toda índole. Y seguiré celebrando lograr apoyar, vencer, ser resiliente... ser un Bodisatva de la tierra.

Seamos Budas, y celebremos!!!

sábado, 5 de febrero de 2022

Buenos vecinos...

Febrero 5.


En la tarde de hoy, junto a mis padres "cruzamos la calle" para encontrarnos con buenos amigos, vecinos de casi toda la vida. Dalvin José, Yeni (no estoy seguro que lo escriba así) y Patricia, nos recibieron en su casa con la calidez de siempre y nos brindaron un muy agradable rato de compartir experiencias de vida.

En la calle, seguía la normalidad acostumbrada: recolectar el agua porque es el último día de la semana que llega, niños ya empezando a jugar carnaval con las bombitas de agua, el camión que pasa vendiendo [lo que sea] con el megáfono insoportable, algún vecino peleando con otro vecino... Y todo ese marco servía de alimento para el intercambio en su sala.

Son gente buena, honestos, de esa gente que te agrada estar vinculado. Y fue muy grato escuchar cómo decidieron acercarse al budismo después de muchos años de conocer que varios en El Caribe ya lo practicábamos.

En diciembre de 2019 y como cierre de las actividades, realizamos una actividad general en el estacionamiento del edificio donde llegaron más de 80 personas entre jóvenes y adultos vecinos, familiares y amigos. José, Yeni y Patricia quedaron en las primeras filas. Ese día, al terminar la actividad, José me dice que cuando retomemos las actividades de los miércoles lo invite, porque desea comenzar a participar de manera más activa.

Así, en 2020 comenzó de manera regular a participar en todas las reuniones semanales junto a Yeni y Patricia. Aunque con la pandemia las actividades se paralizaron, por ser vecinos y vivir uno frente a otro, no dejamos de compartir todo lo que involucra comenzar a practicar el Budismo Nichiren de la Soka Gakkai. De manera progresiva fue afianzando su fe en Nam Miojo Rengue Kio, por lo que en noviembre de 2020, Dalvín José recibió su Gojonzon y Patricia ingresó como miembro.

Siguen enfrentando obstáculos, pero hoy Yeni nos decía que ella puede confirmar los resultados positivos de la práctica de José. Eso, al final, tiene más valor que cualquier otra cosa.

Mi padres pudieron compartir con los tres parte de su experiencia, que refleja que no importa qué obstáculo se enfrente, con daimoku todo se vence y se supera, se cambia el karma sin importar cuán fuerte sea y todas las metas y sueños terminan por concretarse. Con daimoku, siempre todo será victoria.

Un brownie y un cafecito hechos con mucho cariño fueron los acompañantes de este maravilloso encuentro.

Buenos vecinos...

Orbitar la Ley Mística

ÓRBITA: 1. Trayectoria curva que describe un cuerpo en su movimiento alrededor de un centro. 2. Ámbito en que se percibe la influencia de al...