miércoles, 2 de marzo de 2022

El Caballero Jedi... (Star Wars, 2)

Un Caballero Jedi

Un Jedi es un guerrero, muy hábil con su sable láser que forja para sí mismo, que usa la energía mística de la fuerza para manipular objetos y mentes débiles, siempre con la intención de causar el bien; sabios, pacientes y meticulosos, son forjados por un maestro y son tratados como aprendices durante todo su proceso para llegar a ser todo un "Caballero Jedi", que en inglés es dice Jedi Knight, que incluye también al sexo femenino, por lo que también hay chicas y damas Jedi.

Por otro lado, después de toda la ampliación de la historia en la saga, se fue haciendo más parecido a un monje, porque incluso se ha dejado ver toda una creencia que está muy cercana a ser religión. No pueden casarse o tener pareja amorosa, porque esto debilitaría el vínculo que los une a la fuerza. Por esto y otros tantos detalles, su apariencia de guerreros samuráis se acerca también a los monjes budistas.

Un Bodisatva

Después de siglos, el budismo de la india viajó por todo oriente hasta llegar al Japón, y luego "regresar" a occidente. En todo ese recorrido se fueron traduciendo y ampliando los sutras que encierran la enseñanza de Sakyamuni. En el Sutra del loto aparecen los Bodisatvas de la Tierra, personajes que asumen el compromiso de transmitir la enseñanza de la Ley Mística del Sutra del loto en el futuro lejano (nuestra época) y es este evento y la identidad de estos bodisatvas lo que conmueve y apasiona a filósofos y estudiosos que encuentran sobre todo en el Budismo Nichiren, una manifestación de la esencia de la enseñanza budista en la identidad del bodisatva.

Es un ser que expande su potencial desarrollando sus máximas capacidades humanas, humanistas, que lo hacen más sensible al sufrimiento ajeno, que se conmueve con las desaventuras de quienes tiene alrededor, que se preocupa por brindar bienestar pero reconociendo el potencial del otro, jamás menospreciando sus capacidades. 

A través de reconocer que todo ser humano tiene de manera inherente el máximo potencial de la Budeidad, el bodisatva se compromete a inspirar a todo individuo a que manifieste su propia Budeidad y así venza ante cualquier situación adversa. El Bodisatva de la Tierra comprende que este proceso sólo es posible a través de la entonación del Nam Miojo Rengue Kio, por lo que se preocupa por mostrar con su vida el ejemplo de lucha y victoria que brinda el daimoku del Sutra del loto.

En La Guerra de las Galaxias el Jedi es "especial", no todos pueden llegar a desarrollar las capacidades excelsas de un Jedi. En el Budismo Nichiren, todos tenemos el infinito potencial del Bodisatva y de la Budeidad. Un Jedi domina sus miedos, un Bodisatva también. Un Jedi es sabio, el Bodisatva también. Pero un Jedi no puede inspirar a otro a ser Jedi, sólo puede protegerlo. Un Bodisatva tiene la gran misión de inspirar al otro a desarrollar su máximo potencial de Budeidad.

Quizás en la última entrega de la serie se ha dejado ver que surgen de manera espontánea nuevos seres sensibles a "la fuerza" que muchos de nosotros deseamos nos sigan mostrando el desarrollo de estos nuevos seres para la nueva generación de Jedis, pero hasta ahora no lo hemos visto. Mientras que un Buda en acción, o Bodisatva de la Tierra, consigue conmover y tocar los corazones de todos alrededor logrando una ola expansiva que transforma la vida de muchos, logrando así la transformación del entorno.

El Sith

El Jedi, máximo exponente del lado de la luz, el manejo de la energía mística para el bien, tiene su contrapeso, su máximo enemigo en el Sith, un guerrero poderoso que usa la fuerza para el mal, para influenciar y manipular a todos alrededor a través del miedo y la violencia cruel. En la serie el más reconocido es Darth Vader, pero hay otros tantos más. Lo importante es que Darth Vader se redime al ser invitado por su hijo a retornar al lado "de la luz". Sólo después de momentos traumáticos y vencido físicamente, logra salir de la oscuridad y puede morir más cerca de la luz que de la oscuridad.

Esto es muy cercano a los que ocurre con cualquier ser humano. Podemos sentirnos entes de bien, pero sin saberlo podemos estar siendo víctimas de nuestra propia oscuridad fundamental y estar causando sufrimiento consciente o inconscientemente. Cuando nos dejamos vencer por miedos, egoísmo y los instintos animales de la envida, ansias de poder y violencia sin escrúpulos, somos fácilmente manifestación del lado oscuro de la vida, sin posibilidad de transformar la vida y más bien influimos de manera negativa en todos a nuestro alrededor.

Para los Jedis y Sith, el proceso para transformar lo negativo requiere de mucho esfuerzo, disciplina, meditación y entrega hacia el más fuerte. Para los practicantes del Budismo Nichiren el daimoku otorga la energía vital necesaria para transformar nuestro mal karma que se manifiesta a través de los problemas y obstáculos. Podemos vencer la oscuridad innata y hacer revolución humana para manifestar nuestras infinitas capacidades humanas.

Un Jedi, y de hecho también el Sith, es entrenado, forjado y capacitado por un maestro. Un bodisatva también. Cuando actuamos para corresponder al mentor, (Daisaku Ikeda en nuestra época) a ese que con su ejemplo nos inspira a desarrollar también nuestro mismo potencial ilimitado, la Budeidad, somos como un Padawan (aprendiz de Jedi) que tiene garantizado su desarrollo como un Buda, un gran Jedi con la espada del Sutra del loto, capaz de vencer todo lo que enfrente con la fuerza innata de la Ley Mística, el Nam Miojo Rengue Kio.

No todos pueden ser Jedi. Todos podemos ser, somos, Bodisatvas de la Tierra cuando actuamos para proteger y propagar la Ley Mística a todos a nuestro alrededor.


Mañana, sobre el bien y el mal...

martes, 1 de marzo de 2022

La fuerza... (Star Wars, 1)

Recuerdo que fui a ver las primeras películas muy niño al cine con mi padre. De grande, he visto en el cine tres veces cada una de las tres últimas. Cada vez que las daban en TV no me las perdía y ahora con los canales streaming las he vuelto a ver ya varias veces. Incluso me preocupo y ocupo de que otros que no han visto la serie la vean, ¡conmigo de ser necesario! A mi carrito lo llamo "El Halcón Milenario" inspirado por un amigo.

La Guerra de las Galaxias surge de la mente de George Lucas, después han surgido series y otras películas de gente que trabajó muy cerca de él y que siguió expandiendo la historia. Es muy conocido que Lucas ha estado muy cercano a la filosofía oriental e incluso ha practicado budismo (no Nichiren) por lo que no es extraño que la historia de La Guerra de las Galaxias tenga tanta pero tanta carga de esa filosofía religiosa que él mismo practica.

La fuerza...

La historia expone que existe una energía que llaman "la fuerza", que sólo algunos logran "dominar" desarrollando capacidades más amplias que otros seres. Para lograr este dominio sobre la fuerza estos seres especiales realizan muy complejos ejercicios que los termina haciendo más sensibles y más sabios. Por otro lado, esta energía que existe en todo el entorno, también puede ser usada para realizar el mal, así que existen en la historia de la serie estos seres que usan la fuerza para el bien y también los que la usan para el mal.

Una de las frases más repetidas en todo el planeta producto de esta saga es "May The Force Be With You" ("que la fuerza esté contigo"), repetida por estos seres que conocen la existencia de esta energía y la dominan para el bien. Mucho más nueva, hay una frase surgida en las historias paralelas a las películas originales, y dice "I'm one with the Force. The Force is with me" ("Soy uno con la Fuerza, la Fuerza está conmigo).

Mi primer invitación es a sustituir "fuerza" por la enseñanza expuesta por Nichiren:

"Que la Ley Mística esté contigo".

"Soy uno con la Ley Mística. La Ley Mística está conmigo".

La segunda incluso es repetida como un mantra en la serie, así que se asemeja mucho más a nuestra práctica del daimoku.

En las películas y series todo gira en torno al combate y a la guerra, imperios contra rebeldes, tecnología contra lo místico, y todo gira en torno al uso de esta energía que es lo que determina quién sale victorioso. 

Cuando nosotros hacemos daimoku desarrollamos mayor sensibilidad, desde la perspectiva de que nuestros sentidos se agudizan para percibir la realidad tal cual es. En la serie los personajes no hacen daimoku, su uso de "la fuerza" es a través de una disciplina muy parecida a la de los antiguos guerreros japoneses, los samuráis, que vencen a sus oponentes disminuyendo sus capacidades usando esta energía mística, o con la muerte. El daimoku permite vencer los obstáculos, conflictos, problemas con otro tipo de "armas", son la sabiduría, el coraje, la determinación, la resiliencia, la perseverancia, la esperanza, las "armas letales" que desarrollamos para lograr la victoria.

Si los personajes de esta saga hicieran daimoku serían como Shijo Kingo, samurái discípulo de Nichiren, que además de diestro con el sable vencía con el daimoku la manifestación de su karma negativo. Porque eso es lo que se repite en esta serie, la manifestación de un karma negativo en individuos, familias y planetas enteros.

Los que usan "la fuerza" para realizar el mal seguirán manifestándose. En nuestro caso representan aquellos que desconocen la Budeidad y atentan contra la dignidad de la vida. Los déspotas y hambrientos de poder que invaden y atentan contra otras naciones seguirán existiendo, por lo que para que triunfe el bien deberán surgir más y más exponentes del lado del bien, que usemos esa energía mística, la Ley Mística del Nam Miojo Rengue Kio para vencer a los que desean pisotear la Budeidad de los demás.

Mañana, sobre por qué somos como un "Caballero Jedi".

lunes, 28 de febrero de 2022

59 continuos...

Febrero 28.


Han transcurrido 59 días del año y con esta entrega estoy logrando compartir alguna reflexión por cada uno de esos días de 2022. Me disculpo por aquellos pensamientos escritos que no hayan disfrutado. Me complace recibir la respuesta positiva que alguno me ha compartido. El objetivo del blog seguirá siendo el mismo, es reflexionar y compartirlo, quizás causando una reflexión similar, quizás causando una totalmente contraria, pero reflexionar juntos en un proceso que no se detenga para profundizar en nuestro rol y acción como practicantes del Budismo Nichiren de la Soka Gakkai.

Mañana inicio un nuevo ciclo, y lo expreso así porque usaré un medio hábil distinto para compartir reflexiones. Hasta ahora he aprovechado situaciones, eventos y recuerdos. A partir de mañana 1ro de marzo, usaré películas, para aprovechar el tema, la historia y principalmente los personajes, y así reflexionar sobre qué pasaría si esos personajes practicaran el Budismo Nichiren... me parece interesante usar este recurso y espero que como hasta ahora, algunos lo disfruten.

No serán críticas de cine, no aspiro a eso en lo más mínimo porque creo carecer de lo necesario para hacer tal tarea. Será una reflexión sobre lo que implicaría para una historia como las expuestas en películas particulares, un enfoque desde nuestra práctica del Nam Miojo Rengue Kio y así ejemplificar con nuevas situaciones cómo se vive y aplica el Budismo Nichiren de la Soka Gakkai.

Al igual que siempre, están todos incluidos en mi daimoku de todos los días.

Abrazo fuerte!

domingo, 27 de febrero de 2022

Vivir en el XXI... 2

Febrero 27.


Faltando poco para completar la segunda década del siglo XX (hace 100 años y algo más) se inició la llamada Primera Guerra Mundial en una sociedad muy pero muy distinta a la nuestra con recursos tecnológicos y de comunicación muy inferiores en cuanto a su alcance. Incluso la segunda se llevó a cabo con menos, pero mucho menos poder de recursos bélicos que se tiene ahora. Fue el inicio del uso de armas nucleares que hoy en día son 10 y 100 veces más potentes.

Lo que vivimos hoy es la amplificación en un porcentaje grosero del alcance destructivo que la tecnología ha establecido como los estándares en el armamento. Hoy la deshumanización que la tecnología bélica ha logrado hace que destruir sociedades tenga el menor impacto sicológico en quien la ejecuta porque la realiza a demasiada distancia, lo que no permite evaluar la destrucción en primera persona (para el atacante).

Las mafias, que antes usaban palos y puñales, hoy tienen mejores armamentos que las propias fuerzas de seguridad en muchos casos, lo que los hace ejercer muchas veces un "gobierno de facto" en muchas sociedades en todo el mundo, causando sufrimiento, desplazamiento de familias y muerte.

Eso es el siglo XXI, millones de familias obligados a irse de su calle, de su pueblo, de su ciudad natal, para encontrar situaciones de mayor seguridad, bienestar y tranquilidad. El detalle es que en muchos casos esto último no se consigue de inmediato, y son miles los que seguirán desplazándose, otros miles seguirán padeciendo calamidades, y otros no soportarán el proceso y se rendirán. Sólo una minoría logra sobreponerse a las situaciones de conflicto aguda que se vive en todos los rincones del planeta para encontrar lo anhelado.

Como practicante del Budismo Nichiren creo en el concepto de transformación del karma y, como consecuencia de esto, la transformación del entorno para extraer de cualquier situación la protección, bienestar y tranquilidad que mi vida y la de todos a mi alrededor requieren. Para el Budismo Nichiren el que haya más y más personas entonando el daimoku del Nam Miojo Rengue Kio, es la clave fundamental para que toda sociedad transforme sus cimientos y establezca bases humanistas firmes, sólidas y en continua expansión. Ejemplo: Japón.

Aspirar una mejor familia, sociedad, país, humanidad, no debe ser sólo "un sueño", para nosotros, los miembros de la SGI, es una meta, que contiene puntos a lograr, faces a cumplir, objetivos a ir alcanzando. No es un sueño lejano e ilusorio.

Lo ilusorio es pensar en un orden mundial que se auto-regule en el corto plazo, en gobernantes que pongan a su pueblo como prioridad y no sus propios intereses que surgen del Hambre y la Animalidad (condiciones humanas). Iluso es pensar en que "los buenos" le ganarán a "los malos", sin mayores pérdidas siempre humanas. Iluso es pensar en alguien con suficiente poder para arreglar todo de un solo manotazo. Esa visión es necesaria transformarla por el concepto de revolución humana, que puede ser más lento y tedioso, pero es el más efectivo a largo plazo. Nuevamente, ejemplo: Japón.

A los que vivimos el XXI como producto de nuestro propio karma, es decir, aquellos que hicimos las causas en existencias pasadas para volver a nacer en el período que incluye el XXI, nos toca enfrentar una realidad que incluye obstáculos y manifestaciones del mal fundamental que no atacan a una comunidad de individuos, o a una sociedad o nación; lo que enfrentamos son efectos que impactan en el destino de toda, de toda la humanidad!!!

Con esto me refiero a que una pandemia como la que vivimos puede ser sólo antesala para otra más contundente aún, dicho por algún que otro especialista. Los desastres naturales como tsunamis, erupciones volcánicas o terremotos seguirán atacando en todas las latitudes, porque son parte de la naturaleza de nuestro planeta. Sumemos que no sólo hay dos o tres, sino SIETE países los que tienen arsenal de armas nucleares y otros tantos más que están buscando lograr su desarrollo. Esto pone a todos y cada uno de los seres humanos en una especie de "condición de rehenes de los que tienen el poder de apretar un botón".

Todos los que entonamos Nam Miojo Rengue Kio seguimos con firmeza de espíritu buscando mejorar las condiciones en las que vivimos, aún con toda la situación con distintos niveles de gravedad que vivimos unos y otros. Vamos resolviendo situaciones y logrando avances menores y mayores, pero siempre con la determinación de, sin importar las circunstancias, manifestar nuestro máximo potencial de ser humano, la Budeidad, para impactar positivamente nuestro entorno.

Son muchos, increíblemente muchos los pensadores, futuristas, filósofos y científicos que aseguran la aniquilación de la humanidad por sí misma, porque consideran que nuestro desarrollo o evolución no incluye la reflexión sobre el gran daño que hacemos al planeta y al propio género humano. Por otro lado también son muchos los que, como Daisaku Ikeda y amigos con los que ha mantenido diálogos muy profundos sobre el destino de la humanidad, confían en que existe un punto de inflexión que atraviesa toda sociedad en los que de manera irremediable sobrevive a su propia autodestrucción y crea nuevos fundamentos de crecimiento y desarrollo.

Ante esta diferencia de criterios ¿a quién le creemos? Mucho más importantes, ¿es realmente importante lo que creemos en este momento? Todos tenemos el derecho inalienable de creer lo que deseamos y a quien elegimos. Yo decido creer en la transformación de los cimientos de cada sociedad. Pero, lo que realmente importa es: ¿ESTOY ACTUANDO PARA TRANSFORMAR LO NECESARIO DEL XXI? Porque sea lo que sea lo que yo decida creer, lo que realmente impacta en el entorno son nuestras acciones, palabras y pensamientos. Si no estoy dispuesto a reflexionar y corregir lo necesario, no hay transformación posible.

Hay una carta de Nichiren que describe el mundo donde ya se vive el kosen-rufu y lo ilustra como un momento donde incluso la lluvia será como un rocío y los vientos no serán capaces se doblar las ramas de los árboles. Lo valioso de esta frase es que describe que cuando el kosen-rufu se vive, hasta la naturaleza responde para garantizar la armonía de todo lo vivo, porque nosotros, los seres humanos, llegamos a desarrollar tal condición de vida elevada, que todas nuestras acciones generan esa clase de energía vital basada en magnificar la vida en todas sus expresiones, logrando que la naturaleza reciba el cuidado que merece en todas sus manifestaciones.

Los que tenemos el karma de convivir en este XXI nos toca confrontar nuestro karma y el karma de la humanidad que incluye más formas de autodestrucción inmediatas que las generaciones de siglos anteriores. Aún habiendo enfrentado en siglos pasados epidemias que mataron a gran parte de la población mundial, hoy en día un par de botones aniquila al planeta.

Eso, lejos de causarnos un miedo paralizante, nos debe brindar la imagen de la tremenda responsabilidad y misión que tenemos al actuar como protagonistas del kosen-rufu cuando hacemos shakubuku, cuando nos preocupamos y actuamos por compartir la Ley Mística con más personas en mi entorno, cuando desarrollamos la sabiduría necesaria para comprender la razón y la raíz de todo sufrimiento propio y de la humanidad, que es la oscuridad fundamental que niega el surgimiento de la Budeidad innata en todo individuo.

Cumplamos nuestra misión, en el lugar donde estamos, en este momento, con todos a nuestro alrededor, y vivamos un XXI con toda la determinación de que seremos vencedores ante la oscuridad fundamental y manifestaremos nuestra Budeidad en esta existencia.

sábado, 26 de febrero de 2022

Vivir en el XXI... 1

Febrero 26.


En el año 2001, al retornar de un viaje a un encuentro con 450 jóvenes del mundo miembros de la SGI de muchos países, cuatro venezolanos aterrizábamos en Londres sólo instantes luego del ataque a las Torres Gemelas de EE.UU. Después de muchas horas de incertidumbre pudimos regresar a Caracas porque nuestra ruta no pasaba por EE.UU. Mi esposa y otras tres chicas tuvieron que permanecer en Tokio muchos días más, para luego poder viajar cuando se abrió el espacio aéreo de EE.UU., porque ellas sí debían usar esa ruta.

El siglo XXI arrancaba con una catastrófica acción terrorista y las consecuencias se vivieron por muchos años a nivel mundial. De hecho, se siguen implementando cada vez más medidas de seguridad aérea desde ese trágico acontecimiento.

A nivel laboral, toda la primera década de este siglo fue muy traumática, porque enfrentábamos el pago de un crédito muy grande que, al cancelarse el trabajo que daría los recursos, el pago de ese crédito se alargó por alrededor de 8 años, hasta que finalmente pudimos pagarlo.

Venezuela ha vivido más de dos décadas llena de conflictos internos, división política e ideológica que han dejado huellas muy profundas en cada familia y en la sociedad en general. La emigración a roto muchos corazones y ha significado una exportación involuntaria de muchísimo talento y mano de obra especializada que mantendrán a nuestro país rezagado en muchos aspectos tecnológicos y profesionales. Llegando a la segunda década de este siglo la hiperinflación nos otorgó otro récord como nación y le sumamos seguir surfeando la inestabilidad económica aún hoy en día.

Tan sólo los últimos tres años hemos vivido un apagón nacional por varias semanas (2019) que en la inmensa mayoría del país se siguen viviendo las secuelas; el inicio de una pandemia mundial (2020) que, aunque ha aligerado su impacto, sigue estando presente en toda nuestra cotidianidad; una invasión de un gigante bélico con poder nuclear a otra nación (en curso).

Todos vamos a tener nuestra manera de contar estas poco más de dos décadas del XXI, en los primeros párrafos he citado sólo una inmensa minoría de las catástrofes que se han vivido. Todos vamos a tener diferentes experiencias de lo que hayamos enfrentado y "sobrevivido", también de victorias y grandes logros que hemos alcanzado, porque el XXI también incluye eso, así como la vida incluye todo, lo positivo y lo negativo, porque al final lo más importante es nuestro resumen y qué es para nosotros lo más importante, lo más destacable.

En la SGIV hemos hecho grandes actividades, festivales, avances logísticos, estadísticos, hemos crecido, nos falta mucho, pero no nos rendimos ni mucho menos, nos toca evaluar, corregir y redireccionar algunas cosas, pero seguimos adelante no sólo como SGIV, sino como SGI; en 192 países y territorios más de 15 millones de miembros seguimos firmes en el compromiso y juramento de llevar a más y más personas la Ley de Nam Miojo Rengue Kio para promover la transformación interior de más individuos que también se comprometan a construir sociedades y naciones distintas basadas en el respeto a la dignidad de la vida como fuente de políticas y estrategias para el desarrollo de sus integrantes.

Si seguimos aprendiendo de lo propuesto por Daisaku Ikeda, si seguimos su ejemplo como individuo que aplica las enseñanzas de Nichiren, jamás nos rendiremos en esta gran tarea que significa el kosen-rufu del mundo entero.

viernes, 25 de febrero de 2022

La verdadera prueba...

Febrero 25.


Hoy, como los últimos días de cada mes, en nuestro Sector hemos tenido la Reunión de Diálogo mensual. Desde hace ya varios meses y por la dinámica de la inmensa mayoría de nuestros miembros, elegimos cualquier día de la semana (no sólo sábado o domingo) y una vez definido (por una de las divertidas encuestas de Telegram) el grupo de WhatsApp es abierto durante todo el día para que los que deseen puedan compartir sus victorias, retos, inquietudes y por supuesto, vamos intercambiando las frases y párrafos del "Tema de diálogo del mes", que va alimentando el intercambio de todo el día. No hay un horario, todos los que desean participar lo hacen durante el momento que más les conviene, porque todos manejan el tiempo de manera diferente, además de que la conexión sigue siendo un obstáculo continuo en la mayoría, así que cuando tienen buena señal y disponen de tiempo, participan.

Durante meses esto nos ha resultado fabuloso, por tener más libertad de tiempo los que deciden participar lo hacen con plena holgura y confianza, porque no tienen un horario estricto que si no logran conectarse pierden la oportunidad. Más bien durante todo el día se van leyendo grandes victorias y beneficios que logran inspirarnos a todos los que leemos cada mensaje. Y la gran ventaja, es que quien se conecta más tarde igual tiene el registro de todo lo compartido, así que se pone al día cuando lo desea y puede hacerlo.

Estos escenario virtuales, que han tenido que surgir para sustituir las reuniones presenciales, jamás podrán llenar el vacío que se ha generado por no poder vernos y escucharnos "en vivo", pero son necesarios para seguir conectados y aunque sea a la distancia y a través de un dispositivo electrónico, recibir lo que sale de corazón de otros directo al corazón del resto de los lectores. Esto se logra inevitablemente cuando la fuente es esa, el corazón.

Nichiren estableció unos criterios para confirmar la validez y efectividad de una enseñanza. Él convivió con decenas de vertientes budistas surgidas de todos los sutras que llegaron al Japón en desorden y en distintas épocas. Por esto, después de estudiarlos y validar su orden y validez, estableció este concepto que llamó las "tres pruebas", para evaluar lo que propone una filosofía religiosa y confirmar si en realidad lo que ofrece al ser humano sirve para alcanzar la felicidad verdadera y absoluta.

Estas tres pruebas son: la teórica, que incluye su planteamiento sobre la vida y sus conceptos sobre cómo se debe vivir; la doctrinal, que debe estar conformada por todos los documentos que sirven de fuente directa a lo expuesto por el fundador; y la real, que no es más que la confirmación de los practicantes del logro de victorias y transformación de su vida.

Las reuniones de diálogo, que son más que tradición el fundamento de la Soka Gakkai, son los escenarios perfectos para que todos los practicantes podamos intercambiar nuestras victorias, retos, interrogantes y opiniones sobre cómo aplicar de manera más correcta lo que expone el Budismo Nichiren a través de las palabras y guías de Daisaku Ikeda.

Resulta extraordinariamente inspirador, mes a mes, leer cómo avanza cada uno de los miembros del Sector con nuevas victorias, cómo avanzan en su comprensión del objetivo de la práctica del Nam Miojo Rengue Kio, cuál es el compromiso al tener el Gojonzon y cómo viven su revolución humana de la forma más valiente y determinada.

El espíritu del Budismo Nichiren radica en transmitir la veracidad y validez de su enseñanza a través de la prueba real que obtenemos cada uno de sus practicantes. Cuando el resultado de nuestro daimoku se manifiesta en protección, beneficios y nuevas realidades en nuestra vida, lo natural es compartirlo con otros, que recibirán nuestro ánimo y alegría y se inspirarán a logran sus propias victorias y transformaciones de vida.

La prueba real es lo que mantiene vivo el Budismo Nichiren. Pongamos la vida en compartir la nuestra y valoremos la prueba real de todos nuestros amigos y compañeros.

jueves, 24 de febrero de 2022

Guerra... 2

Febrero 24.


Imaginemos que en nuestra propia casa uno de los integrantes de la familia hace lo que le da la gana, no respeto los espacios y objetos de los demás y causa constantes conflictos que afectan a toda la familia. Imaginemos, que tenemos una familia de vecinos en nuestra calle que tiene acciones inescrupulosas, son altaneros, irrespetuosos y por tener poder adquisitivo atentan contra las casas vecinas apropiándose de alguna de sus partes o del propio frente de la casa ajena.

A veces deseamos que haya una institución que "nos defienda" de estas incomodidades. Esperamos que la asociación de vecinos, consejo comunal o junta de condominio tome acciones contundentes para protegernos de estas personas "indeseables" por la mayoría. Conozco de pocos casos en los que esto funcione. No digo que no suceda, pero yo conozco pocos.

Cuando pensamos "debe haber una institución o persona que corrija a esta familia o integrante familiar para poder vivir más tranquilos", puede pasar mucho tiempo, incluso no suceder jamás tal resolución. En algunos países estas instituciones sí existen y su acción es más directa para ofrecer apoyo a los vecinos o familias afectadas. En la nuestra, no, al igual que otras tantas naciones y sociedades donde esa injerencia que puede existir de alguien "externo" al conflicto es nula.

¿Qué nos toca? Desde la perspectiva del ser humano común, apelar a la fuerza, alguien más fuerte que corrija a los incómodos. Si elevamos esto a la escala de sociedades o naciones, pues sería igual, una nación más fuerte que ayude a la afectada.

Desde la perspectiva de ser practicantes del Budismo Nichiren de la Soka Gakkai, que ponemos esfuerzo en interpretar y aplicar lo más correctamente posible sus planteamientos, que tomamos a Daisaku Ikeda como ejemplo de practicante budista de nuestra época, nos toca pensar y actuar con el primer filtro de la filosofía budista.

La teoría del karma es irrefutable, los conflictos que atravesamos son efectos directos de nuestras causas previas. La causalidad es imparcial, no discrimina, no tiene preferencias basadas en una consciencias suprema o superior. El que grabó una causa, recibe un efecto.

Es lamentable que los efectos sean recibidos como una guerra en mi país, o por la acción de grupos paramilitares que se apoderan de mi comunidad, o por los grupos de grandes poderes del narcotráfico que obligan a innumerables familias a desplazarse de sus hogares. Pero, desde la perspectiva budista, cuando eso nos sucede vivimos los efectos de nuestro karma.

Ahora, la siguiente premisa del Budismo Nichiren es que podemos cambiar nuestro karma, cualquiera que sea. Tenemos el potencial para irradiar un tipo de energía vital distinta a la violencia y transformar el fondo del corazón propio y de todos a nuestro alrededor, para vivir condiciones donde toda vida sea valorada y respetada.

Imaginemos ahora este escenario... Somos más de 15 millones de miembros con Gojonzon de la Soka Gakkai, sumemos unos cuantos millones más de personas que entonan Nam Miojo Rengue Kio pero que aún no tienen Gojonzon. Imaginemos que todo el daimoku que hacemos todos estos millones de personas van llegando a las vidas de toda la humanidad, llega a aquellos que padecen conflictos violentos, a los que enfrentan graves enfermedades, a los que tienen un corazón lleno de odio y resentimiento, a los que están sumidos en la depresión...

Todo nuestro daimoku llega a la humanidad, porque en toda la humanidad existimos personas convencidas de que irradiamos energía vital basada en la Budeidad. Ese daimoku va enfrentando la oscuridad fundamental del planeta cuando yo logro vencer mi propia oscuridad fundamental. Cada individuo victorioso que transforma su corazón irradia al ente vital de todas la humanidad la energía vital necesaria para transformar nuestro karma como planeta, como genero humano.

Cuando logramos transcender nuestro criterio como mortales comunes y ampliamos nuestra mente basada en la Budeidad, comprendemos que mi cambio de karma negativo impacta la vida de todos a mi alrededor y que el cambio del karma de millones de personas logran transformar el karma de la humanidad entera.

No perdamos este foco. La victoria sobre mi karma transforma mi familia, mi comunidad, mi sociedad, mi nación, la humanidad entera. Ese es el concepto de revolución humana que promueve Daisaku Ikeda, el concepto que sigo con convicción y compromiso.

Venzamos la guerra, venciendo el lado oscuro de nuestro propio corazón.

Nam Miojo Rengue Kio.

Orbitar la Ley Mística

ÓRBITA: 1. Trayectoria curva que describe un cuerpo en su movimiento alrededor de un centro. 2. Ámbito en que se percibe la influencia de al...